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El beso de la mujer araña

La usura del Gobierno: un problema entre privados

13 de agosto de 2026 - 12:02

Pía Cabral

La mora de las familias en Argentina sigue siendo un problema en ascenso. La inmoralidad de una estructura que ha empujado a la toma de deudas informales para gastos urgentes como comida o servicios, no da respuestas.

Esta semana indignó el suicidio de una pareja de jubilados que tomó la drástica decisión debido a la imposibilidad de pagar su alquiler. El ciudadano como descarte de un modelo que no se estabiliza y que parece, cada vez más, gerenciado por neófitos.

El empresario libertario Gustavo “Lacha” Lazzari volvió a referirse a la situación*: “El tema de la mora y del sobreendeudamiento es gravísimo. Cuando vos tenés 5.3 millones de familias en mora por más de noventa días, quiere decir que 15 millones de personas no están pensando en consumir, sino en cómo pagar esa mora¨.

El empresario remarcó que toda la estadística que existe es de deuda en blanco: “Eso no incluye deuda con prestamistas o con el transa, que es el que capilariza guita de la droga en los préstamos”.

Según un informe de la consultora Managent & Fit, sobre 2600 casos relevados a fines de julio, el 71,9% de los encuestados reconoció tener deudas. Un 37% está endeudado con tarjetas de crédito, un 11,1% con préstamos personales o de libre disponibilidad.

El CEPA (Centro de Economía Política Argentina) publicó un informe sobre entidades financieras y otros proveedores que informan al Banco Central de la República Argentina (BCRA) sobre préstamos otorgados a personas físicas y jurídicas, que indica que, desde noviembre de 2024, la dinámica de la ratio de irregularidad del crédito, tanto para el sistema general como para los segmentos de familias y empresas, empezó a mostrar aumentos ininterrumpidos.

Hasta mayo de 2026, se acumularon 19 meses de incrementos consecutivos en el indicador, pasando de 1,5% a 7,6% de morosidad con entidades financieras, principalmente bancos.

Los informes coinciden en señalar que los porcentajes de mora que registra el país son los más altos en las últimas dos décadas.

“La situación es más dramática en Catamarca. Con un índice de morosidad general que alcanza el 34,8% de su cartera crediticia, la provincia se posiciona como la tercera más comprometida del país, solo superada por San Juan y La Rioja.

Entre 110.000 y 125.000 catamarqueños -alrededor del 40% de la población mayor de edad- mantienen deudas activas. La masa de morosos supera los 40.000, lo que significa que prácticamente uno de cada siete adultos de la provincia registra atrasos severos en sus compromisos financieros”, señala El Ancasti en la última edición de “El mirador político”.

Para el Gobierno nacional es un problema entre privados: No acusa recibo de la caída del poder adquisitivo, ni de la impúdica desregulación económica que induce a los hogares a tomar créditos para subsistir. El equilibrio fiscal no llega, la inflación no ataja el bolsillo.

Tampoco reconoce que el mismo modelo económico, a través del Banco Central, redujo las tasas de referencia, lo que incentivó la reactivación del crédito privado. Luego, bajo el pretexto de las tensiones cambiarias, ajustó esas mismas tasas, lo que encareció el costo financiero de los deudores y elevó la morosidad. Un mecanismo perverso.

Mientras el oficialismo mantiene en el freezer más de treinta proyectos de distintos bloques opositores en el Congreso para frenar la mora (como los de Pablo Juliano, Victoria Tolosa Paz, Itai Hagman y Natalia Zaracho, entre otros), el Gobierno acuerda con espacios de su riñón paliativos que públicamente no reconoce como fallas de su modelo.

Jorge Macri anunció a fines de julio una línea de refinanciación del Banco Ciudad. El Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal: “Esta fue una propuesta que trabajamos en conjunto entre el Poder Ejecutivo y la Legislatura para convertirla en una ley financieramente viable”, remarcó.

Chubut también diseñó un esquema para mitigar los efectos de la mora. El gobernador Ignacio Torres lanzó un programa para refinanciar deudas a una tasa del 25% anual a través del Banco de Chubut: “Nos encontramos con una estafa que está amparada legalmente. Yo no quiero que la provincia sea cómplice de la usura. Hay mutuales, cooperativas y pseudofinancieras truchas que venden créditos con códigos de descuento, con tasas de más del 340% anual. Son un puñado de vivos que hicieron un negocio fabuloso con la necesidad y la angustia de miles de familias”, marcó el mandatario.

Libres y privados

La liberación de topes a billeteras virtuales favoreciendo a empresarios amigos como Marcos Galperín (Mercado Libre), promovió una suba de la morosidad en el sector no financiero del 30%, agravando el sobreendeudamiento. Tasas sin límites, préstamos a insolventes que toman deudas en apps para pagar otras deudas. Una cadena fatal.

El ex legislador Gabriel Solano denunció a Mercado Libre por cobrar tasas de hasta 1375% anual de interés: “Estamos ante un verdadero mecanismo de usura que se aprovecha de quienes necesitan llegar a fin de mes”, aseguró. Asienta su denuncia en el artículo 175 bis del Código Penal, que describe penalidades para quienes se aprovechen de la “necesidad, ligereza o inexperiencia de una persona”, y propicien “interés u otras ventajas pecuniarias evidentemente desproporcionadas con su prestación”.

En Brasil, en cambio, el costo financiero efectivo de Mercado Libre es de 63,13% anual, 21 veces menos que en la filial de Argentina.

El 80% de los hogares del líder del Mercosur están endeudados. Cerca de 81 millones de adultos están en mora. La morosidad de los créditos alcanzó un 5,6% según el Banco Central de ese país. Las causas se registran como altas tasas de interés, crédito fácil y apuestas en línea.

En mayo de este año, el gobierno de Lula da Silva lanzó el programa Novo Desenrola Brasil (o Brasil 2.0). Una iniciativa oficial de 90 días destinada a facilitar la renegociación masiva de deudas acumuladas por familias y trabajadores, con descuentos de hasta el 90%.

Dos Estados que asumen de manera diferente un problema social. La familia endeudada no consume; si no hay actividad económica no hay recaudación. El Gobierno de Brasil asume como un problema público el endeudamiento, debido al alto registro.

En Argentina el Estado se involucra para desregular en favor de las cadenas financieras, pero no asume las consecuencias del desequilibrio que esta desregulación provoca en las familias.

Una economía diezmada por los ajustes del mismo modelo, que te ofrece más y más alternativas fáciles para endeudarte.

Más de cinco millones de familias en mora. ¿Ese número puede definir el resultado de la elección que viene?

La deuda del Gobierno Argentino con las familias a las que les pidió “aguantar” el ajuste, alcanza hoy niveles históricos. Un problema entre privados. Los privados somos las y los argentinos privados de la estabilidad prometida: trabajo, poder adquisitivo, jubilación digna, salud, educación, territorio, soberanía, democracia.

Privados de todo. Sacrificio ciudadano con alta tasa de interés.

El Gobierno nacional parece empecinado en pactar su propio suicidio

*ver” Shopping Fest: Paga Dios”, El beso de la mujer araña, 27/05/26.

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