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Lo Bueno, lo Malo y lo Feo

La internacionalización como motor del desarrollo local

12 de abril de 2023 - 00:40

Ivana Carolina Lencina Acevedo

Licenciada en Relaciones Internacionales

En pleno Siglo XXI los gobiernos provinciales juegan un rol preponderante en la construcción del desarrollo de sus territorios y tienen más posibilidades de mejora aquellos que despliegan mayor capacidad para construcciones colectivas que combinen lo económico con lo social, lo urbano, lo ambiental y con las personas en el centro de la escena. Para lograr el crecimiento y el desarrollo de un territorio, la internacionalización representa hoy una herramienta insoslayable. Pero ¿qué implica la internacionalización desde una perspectiva transversal? Implica un proceso donde participan todas las instituciones del ámbito público y privado de ese territorio: Empresas; Centros tecnológicos; Municipios; Universidades; ONG y Agencias de desarrollo local, cada actor aportando desde su propia área de actuación y recursos, pero con el objetivo común de potenciar la vinculación internacional del territorio mediante el incremento de sus flujos de cooperación, comercio, conocimiento e innovación en función de las prioridades locales.

La internacionalización ya no se refiere solo al comercio y los negocios, sino a un conjunto mayor de esfuerzos que combinan distintas variables e involucran a todos los actores locales ante una constante necesidad de participación en redes de cooperación. Para hacer frente a este reto, un insumo clave para las provincias es el conocimiento, donde el desafío pasa por construir no sólo aprendizaje propio, sino en generar oportunidades de acceso a los cambios e innovaciones que el mundo va creando, ya sea en el ámbito social, productivo y/o tecnológico. Esto nos obliga a construir redes y vínculos con el exterior que permitan enlazar conocimientos y volcarlos hacia dentro, beneficiando al conjunto de la comunidad.

Un factor importante a destacar es el proceso de urbanización de las últimas décadas, el cual generó un cambio profundo en las responsabilidades que ostentan los gobiernos provinciales en áreas clave de política pública, en las capacidades que dichos gobiernos fueron adquiriendo para hacer frente a esos desafíos, y en su creciente rol en la gobernanza global como consecuencia de dicho proceso.

Otro factor relevante fue la descentralización, que se ha consolidado como un proceso importante y necesario al interior de la mayoría de los Estados, en particular la Argentina que abrió su política exterior a la participación federal de las provincias.

Esto ha significado un avance en el grado de autonomía de las provincias para llevar adelante sus acciones de internacionalización-dependiendo menos del acompañamiento, aprobación o promoción del gobierno central- gracias a su vocación global, las competencias que les han sido reconocidas, las responsabilidades que se les han delegado y los recursos que se les han asignado.

Es decir, que estamos frente a una acción internacional más autónoma, autogestionada e independiente, lo que implica también una evolución en la forma de cooperar. Se privilegia ahora la horizontalidad, la innovación, la solidaridad y el intercambio.

En la actualidad, las provincias atraviesan por una era de crecimiento y mayor importancia en la toma de decisiones de la agenda internacional. Esto determina que incrementen su participación, interrelación e incidencia más allá de sus fronteras, otorgando legitimidad a la política pública de internacionalización, la cual es vista como un puente para la consecución de resultados eficaces, con impacto real y tangible en el territorio. De esta manera, las acciones internacionales emprendidas desde las provincias son también, un camino a través del cual los gobiernos provinciales han decidido dar respuesta a nuevas demandas sociales.

Las agendas del sistema político tradicional han evolucionado, gracias a la inclusión de nuevos intereses. Cambio climático, sustentabilidad, recursos naturales, energías renovables, finanzas sostenibles, inteligencia artificial, comercio internacional, género y diversidad, cooperación horizontal, son algunos de los temas que hoy hacen parte de las prioridades de los gobiernos.

Claro que aún resta mucho por recorrer y capacidades por explotar en materia de internacionalización, como horizonte y oportunidad para el desarrollo territorial. Para ello, resulta necesario fortalecer la articulación y cooperación entre las diversas instituciones para que, además de ganancias sectoriales, se alcancen aportes al desarrollo del conjunto.

Por último, el futuro de las provincias estará dado por una serie de oportunidades, riesgos y desafíos que deberán enfrentar. Ser exitosas y dar un salto cualitativo en materia de internacionalización como motor de desarrollo, implicará indudablemente construir una agenda de trabajo consensuada con el entramado multiactor, con un fuerte rol de los gobiernos provinciales en la facilitación de consensos y definición del rumbo.

Será necesaria una estrategia, una identidad, que permita diferenciar a las provincias en su posicionamiento para lograr una adecuada inserción internacional.

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