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Cara y cruz

Clima de negocios

16 de agosto de 2024 - 01:15

La contaminación del debate sobre el RIGI con elementos de la peripecia peronista nacional conformó en la Cámara de Diputados una escena confusa, pero propicia para operaciones vinculadas más con pretensiones fenicias que con posicionamientos políticos o ideológicos.

Las dificultades que tiene el oficialismo para unificar una posición en torno al sistema, debido a las reservas legítimas de algunos legisladores sobre su impacto, es aprovechada por otros para tratar de obtener réditos de su voto. El clima político facilita disimular el clima de negocios.

El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, promovido por el Gobierno nacional y respaldado por la mayoría de los gobiernos, ha sido elegido por el kirchnerismo como uno de los puntos más fuertes de diferenciación con la gestión libertaria.

Enfilado con esta postura, el gobernador bonaerense Axel Kicillof perdió una inversión multimillonaria para la instalación de una planta de gas licuado relacionada con Vaca Muerta, que en principio YPF y la petrolera malaya iban a localizar en Bahía Blanca pero finalmente se radicará en Río Negro, debido a que Buenos Aires no se adhirió al RIGI y Río Negro sí.

Kicillof es la figura que el kirchnerismo pretende proyectar a escala nacional para tratar de retener influencia sobre el peronismo y eventualmente competir por la Presidencia en 2027.

En Catamarca, el ariete de esta movida es la senadora nacional Lucía Corpacci, quien votó en contra del RIGI y la totalidad de la Ley Bases en el Senado y expresa públicamente cada vez que tiene oportunidad su rechazo al sistema, que a su entender será nocivo.

La opinión de Corpacci, que es reflejo de la del kirchnerismo en el que abreva, comienza a introducir la interna nacional peronista en territorio catamarqueño, contra el criterio del Gobierno y otros sectores que entienden que sería más conveniente blindarse, despegar de las estrategias metropolitanas y fortalecer un armado más identificado con los intereses provinciales.

La divergencia, legítima, impacta en el tratamiento legislativo del RIGI y divide al bloque oficialista, que ha terminado por acoplarse a la oposición radical en la idea de esperar a que Milei lo reglamente antes de acelerar el trámite, esperando quizás que alumbre alguna fórmula de consenso.

En el marco de esta discusión política navegan los fenicios, que buscan subastar sus votos ante el Gobierno.

El ambiente se ha enrarecido. Quienes se oponen al régimen temen convertirse en instrumentos de estos logreros.

Mientras estas fascinantes y aún discretas maniobras se desarrollan, Jujuy ya aprobó la adhesión y Salta apura el paso por el mismo camino.

Son dos provincias que compiten con Catamarca por las inversiones litíferas, pero la esperanza principal acá está depositada en la puesta en marcha del yacimiento de oro y cobre Agua Rica. Glencore, que controla MARA, aguarda el desenlace parlamentario para avanzar hacia la extracción, aunque va ganando tiempo.

En este espacio se dio cuenta en la edición de ayer de los movimientos en este sentido y de la creciente expectativa que hay en el oeste provincial por las posibilidades de trabajo y negocios genuinos que se abrirán una vez que el emprendimiento se active.

Ya hubo una reunión en Andalgalá con representantes del Gobierno, los proveedores y el sindicato minero en el que la firma se comprometió a priorizar los lazos con la sociedad local.

Los fenicios, por su parte, esperan sacar tajada del río revuelto que las diferencias políticas les presentan para la pesca.

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