domingo 21 de junio de 2026
EDITORIAL

Panqueques y pragmatismo

Por Redacción El Ancasti

En su programa del sábado pasado, la conductora Mirtha Legrand se autocalificó como “una panqueque”. Lo hizo luego de admitir que sí invitaría a su mesa televisiva a Alberto Fernández, cuando hace un mes atrás, luego de pedirle a sus televidentes que “voten por Macri” en las PASO, había negado con énfasis esa posibilidad.

El término “panqueque” se ha puesto de moda. En política, califica a los que “se dieron vuelta”, es decir, a los que por un cambio de humor político cambian también rápidamente de posición o de opinión respecto de la actualidad o del futuro inmediato. Las elecciones primarias del 11 de agosto fueron una inmensa sartén donde se cocinaron panqueques para todos los gustos.

Lo de Mirtha no deja de ser anecdótico. Al fin y al cabo su incidencia en la vida política argentina es muy escasa, pese a que ella, siempre con la autoestima por las nubes, se adjudique una parte sustancial de las causas por las que Cambiemos llegó al gobierno. Lo verdaderamente importante es el cambio de actitud de otros actores, con innegable poder político o económico, que luego de la avalancha de votos miran con otros ojos al candidato de la oposición y también, pero en sentido inverso desde el punto de vista de la valoración, al presidente Mauricio Macri.

Tampoco es para escandalizarse: son las reglas del juego de la política, y el pragmatismo y la adaptabilidad a los nuevos escenarios son dos de las reglas más importantes. En las últimas semanas empresarios o entidades que los agrupan se convirtieron en interlocutores directos de Fernández o su equipo de economistas, por ahora, de campaña. Es lógico: las chances de que en pocos meses hablen en la Rosada o en la Quinta de Olivos son muy altas. Y así como Mirtha Legrand resigna principios por rating, los representantes de la vida empresarial argentina vuelven maleables sus preferencias políticas.

Y hasta el FMI fue a su encuentro para discutir la actualidad económica y el futuro inmediato, como si el dirigente del Frente de Todos no fuese solo un candidato, sino el presidente electo.

Hubo en los últimos días dos indicios más de pragmatismo político, en este caso llegados del exterior. El Departamento de Asuntos del Hemisferio Occidental de los Estados Unidos dijo, a través de su vocero oficial, que ese país “espera continuar nuestra sólida asociación con el pueblo argentino y su liderazgo electo, sea cual fuere el candidato que sea elegido como próximo presidente”. Y Hamilton Mourao, vicepresidente de Brasil, dijo: “La Argentina es nuestro mayor socio comercial. Gran parte de nuestros productos manufacturados se exportan a la Argentina y por eso tenemos que mantener esos lazos, no importa quién sea el presidente”.

Falta recorrer un largo trecho hasta el 27 de octubre y cualquier cosa puede pasar. Pero ya se advierte que los actores de la política emprendieron un viraje. Panquequismo es un término despectivo. Ellos prefieren hablar de pragmatismo.

 

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