|| CARA Y CRUZ ||

Alertas a las señales

30 de abril de 2018 - 04:05 Por Redacción El Ancasti

Aunque la cuestión de las tarifas ocupará seguramente espacio central en el informe de la gobernadora Lucía Corpacci a la Asamblea Legislativa, la dirigencia local afinará sus dispositivos de interpretación para intentar captar en el discurso señales vinculadas al futuro político de la mandataria. Hace dos semanas, en el acto de inauguración de las oficinas de la EC SAPEM en Valle Viejo, Corpacci no descartó que intente acceder a un tercer mandato. No dijo que se postulará, pero al no desestimar de plano la alternativa alentó los movimientos de sectores del oficialismo que trabajan en ese sentido. “No podría definir la fecha ni quienes van a ser los próximos candidatos, y no soy yo la que debe definir eso, lo vamos a conversar con los compañeros del partido. Pero, sinceramente, con todos los problemas que tenemos para resolver, con todas las demandas y con la situación de crisis que estamos viviendo en todos lados, no tengo tiempo de pensar ni cuándo ni quién. Estoy preocupada pensando en los problemas”, finteó ante la pregunta concreta de la prensa. Las declaraciones y apreciaciones en las redes sociales tendientes a relativizar la contradicción que podría haber entre una hipotética aspiración a continuar de Corpacci y su propuesta de reformar la Constitución provincial para, entre otras cosas, eliminar la reelección indefinida, se hicieron más intensas desde entonces entre los corpaccistas. La Gobernadora habrá o no tomado una decisión, pero el proyecto Corpacci 2019 existe.


La indefinición es lógica. Es preciso considerar lo que podría ocurrir si Corpacci anticipara sus intenciones en cualquier sentido. Si asegura que no seguirá, la interna por la sucesión sería menos importante que las restricciones que se autoimpondría para incidir en la nominación de su sucesor y la marcha de la propia gestión se vería comprometida, pues el funcionariato priorizaría acomodarse para garantizar su propia continuidad en el eventual pos corpaccismo. Una posible gobernadora tiene más autoridad que una segura ex gobernadora.  La expectativa de un tercer mandato produce efectos contrarios, aunque abone las ansiedades entre quienes aspiran a reemplazarla hasta arrimarlas a la úlcera. Anunciar ya pretensiones re-reeleccionistas aventaría las dudas, pero al costo de precipitar armados alternativos, conspiraciones y fugas: el delicado equilibrio entre las facciones que componen el oficialismo se quebraría, con consecuencias imprevisibles. No hay ningún motivo para que la Gobernadora destape naipes antes de tiempo, como se ve, pero eso no obsta que sus palabras y gestos sean materia de exégesis permanente. El mensaje a la Asamblea Legislativa no será la excepción. La incertidumbre no es culpa de Corpacci, sino de que la Constitución de la Provincia habilita la reelección indefinida. Es demasiado pedirle que se sacrifique para que sus adversarios y aspirantes a ahijados puedan hacer planes más tranquilos.


El malestar entre los contribuyentes con la AFIP no remite. La recaudadora de impuestos continúa con la aplicación de medidas arbitrarias, que obligan a los perjudicados a someterse a arduas gestiones para resolverlas, absurdas porque están en situación regular. Una de las más controversiales es el embargo que se impone sobre las cuentas bancarias por tributos que ya han sido pagados, lo que obstaculiza la cadena de pagos de las empresas incluso para abonar sueldos. La situación es peor en vísperas de feriados largos. Los embargos obedecen a desinteligencias entre el organismo y los abogados  ejecutores en las que los contribuyentes, que sufren las consecuencias, no tienen nada que ver. La AFIP sigue muy lejos de una actitud amigable con quienes cumplen con sus compromisos fiscales, sometidos a amansadoras injustificables, sin que nadie les dé explicaciones razonables por las molestias que deben tomarse para solucionar lo que ya está solucionado.

 

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