En un proceso jalonado, como sucede siempre, por las negociaciones de último momento, las bajadas de línea y las tensiones clásicas de las pujas de poder, el cierre de las listas de candidatos a las PASO de agosto en las juntas electorales partidarias en la medianoche del sábado tuvo condimentos para todos los gustos. Sin embargo, en términos de jugadas políticas lo más impactante fue el acuerdo entre el Frente Justicialista para la Victoria y el sector liderado por el gastronómico Luis Barrionuevo, quien hasta horas antes había delineado un esquema opositor en sociedad con la Renovación Peronista y Participación Plural que llevaría el nombre de Frente Somos Catamarca. Es decir, esos eran los sellos de la foto de hace un par de semanas en Buenos Aires que mostraba a Barrionuevo junto al diputado Marcelo Rivera (Tercera Posición), el diputado provincial Fernando Jalil y el senador capitalino Jorge Moreno (renovadores) y el senador nacional Dalmacio Mera. Hubo un acto de lanzamiento del sector en el club Tesorieri y solo faltaba definir las candidaturas este sábado. Luego trascendió que el mismo Jalil encabezaría la lista de diputados nacionales y que Rivera haría lo propio con la de diputados provinciales. Pero anoche todo cambió: el Gobierno acordó con Barrionuevo y así logró desarticular la interna peronista; al aislar a los renovadores y al merismo, los dejó reducidos a la mínima expresión. Fue, sin lugar a dudas, un golpe letal a las aspiraciones de un grupo rebelde que intentaba restar votos a la oferta oficialista e incluso ampliar su poder de presión en la Legislatura.
- El Ancasti >
- Opinión >
Sorpresas en el cierre
Otra sorpresa en el espacio oficialista fue la inclusión de Natalia Soria, ex intendenta de Valle Viejo, en un lugar muy expectable de la lista de candidatos a diputados provinciales. Hasta el cierre del sábado en la Junta partidaria, Soria estaba ubicada en el sexto lugar de la nómina, lo que en términos electorales implica una banca más que segura. Lo extraño del caso es que Soria arrastra una pésima imagen tras su paso por la comuna chacarera, a la que dejó fundida y atiborrada de empleados, además de que perdió una oportunidad extraordinaria de transformarla y hacerla crecer en un período que contó con el apoyo del gobierno nacional kirchnerista y, por supuesto, del provincial. No solo eso. Soria dejó el municipio de Valle Viejo con varias obras inconclusas y otras maniobras que le valieron una serie de denuncias penales que hoy la tienen a mal traer. De hecho, tiene una audiencia pendiente en la Justicia penal por una obra para la que recibió fondos pero no ejecutó.
Finalmente, el tercer imprevisto de la madrugada del domingo fue la nominación de la diputada barrionuevista Stella Maris Buenader de Walther como candidata a diputada nacional en segundo término por la alianza FCS-Cambiemos, con el lema "Cambiando Juntos”. O sea, como compañera de Eduardo Brizuela del Moral en el binomio nacional. Las negociaciones fueron durísimas en el frente opositor en torno a esta y otras candidaturas, especialmente las del interior para el Senado provincial. En teoría, la "fórmula” nacional debería reflejar el acuerdo entre el radicalismo y el PRO, de manera que a Brizuela del Moral debía acompañar una figura del macrismo provincial. Pero las alternativas eran pocas y ninguna tenía consenso. Desde el punto de vista político, llamó la atención que los radicales se hayan inclinado por una legisladora que llegó de la mano de Barrionuevo, aunque en los hechos hace rato que Buenader viene trabajando en sintonía con el bloque del FCS más que con Tercera Posición o el peronismo. Por otro lado, Buenader fue asesora de Gobierno en la primera gestión de Brizuela del Moral y dio el portazo al cargo en oposición a la decisión del jefe de Estado de reflotar SOMICA DEM, una empresa que fue considerada extinguida por la propia Corte de Justicia de la Provincia. Gestos que las elecciones suelen mandar al cajón del olvido.