El nadador santafecino quedó a 0,02s de su récord nacional; finalizó en el puesto 22 y quedó fuera de las semifinales, pero ya piensa en los 100m libre del martes
Se quedó afuera de las
semifinales de los 200 metros libre en su debut olímpico en Río 2016. Debía
ubicarse entre los 16 mejores para avanzar de etapa. Pero el 22° puesto no le
borró la sonrisa a Federico Grabich,el
valor más importante de la natación argentina en esta competencia.
"Lo que más me
interesaba en esta prueba eran los primeros 100, tenía una incertidumbre acerca
de cómo estaba, y la verdad es que me encuentro en perfecta forma pensando en
esa prueba. Arriesgué mucho, aunque no pude mejorar mi marca de 1m47s39. Pensé
que iba a volver mejor después de los 100, pero no. Me quedo con el pase, que
fue realmente bueno y con una tranquilidad impresionante en la técnica",
dijo el atleta de Casilda, que marcó 1m47s41, a dos centésimas de su propio
récord argentino, obtenido este año en el Sudamericano de Asunción.
No pudo ser hoy, se
colocó a 0,26s del ruso Aleksanr Krasnykh,el 16° clasificado para las
semifinales en los 200 metros. Ahora, Grabich tendrá las expectativas puestas
en la jornada del martes; ese día, desde las 13 competirá en los 100m libre,
especialidad donde ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos Toronto
2015 y la de bronce en el Mundial de Kazan 2015, convirtiéndose así en el
primer nadador argentino en lograr un podio en un Mundial de piscina olímpica.
Esta primera aparición
le sirvió al casildense para despojarse de los nervios. Tenía alguna
expectativa de entrar en las semifinales pero entendía que este tiempo era
mejorable. Debía arriesgar y no desarrollar una carrera cuidada. "No
aguanté como había pensado", reconoció. Desde este momento se proyecta a
los 100, prueba en la que se siente más a gusto.
"Hay que ir paso
a paso, tratar de clasificarse a semifinales y apuntar a la final, aunque es
muy difícil poder entrar. Me encantaría ir por un podio, pero reconozco la
dificultad. Ya es un logro estar acá. Escuché gritos de mi gente cercana por
toda la pileta: mis vieja estaba de un lado, mi viejo del otro, mis primos, mi
novia... Está bueno que ellos disfruten estando acá por todo el esfuerzo que
han puesto para mi carrera deportiva".
Grabich no olvidó la
gesta de Paula Pareto, que conmovió a la Villa Olímpica argentina con el oro en
judo: "Se lo merece, es impresionante. A Paulita la conozco bien y sé lo
que trabajó para obtener esa medalla dorada. Me encantaría estar en su lugar,
pero llegar a la final de los 100 metros, para mí sería grandioso".