Cuidas hoy, cosechas mañana
Pautas para asegurar colmenas fuertes en la próxima campaña
El manejo sanitario y nutricional durante el otoño es determinante para la supervivencia de las colmenas y su rendimiento futuro. Así lo aseguran los especialistas del INTA, quienes recomiendan evaluar cada colonia, controlar la varroa y asegurar reservas energéticas y proteicas adecuadas para sostener colonias fuertes y productivas. “La próxima temporada apícola comienza a definirse en este momento del año, a partir de las decisiones de manejo que se tomen en los apiarios”, subrayó la especialista.
Con el cierre de la cosecha de miel, la actividad en los apiarios entra en una etapa clave: la invernada. Lejos de ser un período pasivo, el receso productivo exige decisiones precisas para ordenar las colonias y prepararlas para atravesar meses en los que disminuye el ingreso de néctar y polen. En ese contexto, el enfoque del INTA pone el acento en una planificación integral que combine diagnóstico, manejo sanitario y nutrición.
Pasos
El primer paso es conocer con claridad el estado de cada colmena. El criterio es sencillo: se basa en la cantidad de cuadros cubiertos por abejas, un indicador directo de la población.
Las colmenas más pobladas, con más de siete cuadros cubiertos, tienen mayores probabilidades de atravesar el período sin inconvenientes. Aquellas con cinco o seis cuadros también pueden sostenerse, mientras que las más débiles requieren intervenciones para mejorar sus condiciones.
Sanidad: foco en el control de varroa
Otro de los puntos críticos en esta etapa es el manejo sanitario. En este punto, BulacioCagnolo recomendó realizar un diagnóstico sanitario mediante monitoreos en al menos el 10 % del apiario (con un mínimo de seis colmenas), tomando muestras sobre abejas nodrizas. Esta evaluación debe hacerse antes del tratamiento —para conocer el nivel de infestación— y después —para verificar su eficacia—.
La técnica más utilizada es la prueba del frasco, que permite estimar el porcentaje de infestación. Hacia el final de la temporada, los niveles pueden oscilar entre el 5 % y el 10 %, e incluso alcanzar valores cercanos al 20 % en nuestra región.
Alimentación
Otro aspecto central es la nutrición. Para atravesar el receso productivo, las colonias deben contar con reservas energéticas y proteicas de calidad.Estas reservas pueden generarse naturalmente durante el final del flujo de néctar o mediante suplementación. En este caso, se recomienda el suministro de jarabe de azúcar (relación 2:1) o jarabe de maíz de alta fructosa 55 (JMAF 55), en grandes volúmenes y en un período corto, para inducir el bloqueo de la cámara de cría.