La concepción de la estrategia
La concepción de la estrategia
En el mapa productivo de Catamarca, la transición hacia modelos sustentables dejó de ser una tendencia romántica para convertirse en una estrategia de mercado indispensable.
Así lo entendió el Ing. Marcelo Varela, referente de la firma La Concepción, quien junto a un equipo de colegas agrónomos decidió hace seis años transformar la lógica productiva de sus fincas en El Rodeo (Ambato) y Londres (Belén).
Hoy, con 20 hectáreas bajo certificación orgánica, la empresa no solo produce frutas de carozo y pepita para dulces de alta gama, sino que ha logrado posicionar a la nuez y sus derivados como el estandarte de una producción que combina rigor científico con respeto ambiental.
La nuez: del problema comercial a la oportunidad orgánica
La decisión de certificar no fue azarosa. El mercado de la nuez tradicional suele verse afectado por la volatilidad de precios y stocks remanentes. "Las nueces fueron, en parte, las culpables de que nos pasáramos a lo orgánico", explica Varela. Al enfrentar años de sobreproducción y dificultades en la venta tradicional, el equipo técnico vio en la certificación una llave para la diferenciación.
El resultado es contundente: "Llega la Fiesta del Poncho y terminamos de vender la última nuez del año". Esta rapidez en la rotación de stock es vital en términos de calidad alimentaria. Al comercializarse antes de los meses críticos de octubre y noviembre, se evita el enranciamiento de los aceites y la proliferación de plagas que, en un modelo convencional, obligarían a la intervención con agroquímicos de síntesis.
Diversificación y valor agregado: más que materia prima
La estrategia de La Concepción trasciende la venta de la nuez en cáscara. La integración vertical les ha permitido desarrollar una línea de subproductos con alto potencial comercial:
· Aceite de nuez: Un producto premium con escasa competencia internacional.
· Confituras y pastas: Combinaciones de nuez con miel y pastas de miel pura.
· Horticultura de nicho: Cultivo de maíces andinos (altamente demandados en la gastronomía mexicana y regional), porotos ecooveros de Londres, mostaza, comino y coliandro.
"En el formato orgánico, el producto se vende un 20% o 30% por encima del valor tradicional", destaca el ingeniero. Además, la visibilidad que otorga el sello orgánico genera un efecto arrastre: los grandes centros urbanos del país demandan hoy otros productos del catálogo, como la mostaza de Londres, que es buscada por clientes específicos para sus propios procesos de envasado.
La ciencia detrás del cultivo: el manejo de la biodiversidad
Producir orgánico no es "dejar hacer a la naturaleza", sino aplicar un manejo técnico riguroso regulado por SENASA. La diferencia fundamental radica en la exclusión de insumos derivados del petróleo y en la apuesta por el control biológico.
Un ejemplo práctico es el manejo de las hormigas. En lugar de combatirlas con venenos, en La Concepción se siembran cultivos específicos en el suelo que funcionan como distractores. Al encontrar una fuente de alimento más tierna y accesible en la base, las hormigas no suben a los frutales. "Es un sistema donde los organismos interactúan y se regulan entre sí", señala Varela. Además, el uso de bioinsumos (bacterias, hongos y virus) y la recuperación de suelos mediante lombricultura son los pilares que sostienen la productividad de las 20 hectáreas.
Catamarca en el mundo: de Barcelona a Madrid
La proyección de la producción orgánica catamarqueña ya cruzó las fronteras. Tras su reciente participación en la feria Agroalimentaria de Barcelona, Varela —quien integra la comisión del Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (MAPO)— confirmó que los estándares de calidad local están a la altura de los mejores del mundo.
"Estamos trabajando para una próxima misión en Madrid, vía Embajada, para promocionar el sello catamarqueño", adelanta. El objetivo principal es la exportación de aceite de nuez, un producto que no cuenta con competencia fuerte en potencias gastronómicas como España, Francia o Italia.
Una invitación al intercambio: El Primer MAPO Joven
Para cerrar la brecha entre la academia y la práctica de campo, Varela invita a la comunidad a participar del Primer MAPO Joven, que se llevará a cabo del 20 al 22 de mayo en el Nodo Tecnológico.
Lejos de las estructuras rígidas de una cátedra universitaria, el evento busca ser un espacio de conversación relajada entre productores, escuelas agrotécnicas y estudiantes. "Queremos motivar a otros productores", concluye Varela. La experiencia de La Concepción demuestra que el camino de lo orgánico no es solo una elección ética, sino un modelo de negocio rentable, ágil y con un horizonte global.