Sigue impune

Se cumple un año del crimen del niño tucumano por balas policiales

viernes, 8 de marzo de 2019 · 19:03

Hoy se cumple un año de la muerte de Facundo Ferreira, el niño de 12 años asesinado de un tiro en la nuca por policías de la provincia de Tucumán. Su caso conmocionó la agenda pública nacional. El Gobierno lo utilizó para intentar validar la Doctrina Chocobar y bajar la ley de imputabilidad, y las organizaciones sociales lo denunciaron como un caso de violación de los derechos humanos.

La investigación judicial le dio la razón a estas últimas a tal punto que la ONU elevó una queja al Estado nacional por el endurecimiento de su política de seguridad. Uno de los dos policías procesados está detenido, el otro libre y en funciones. A pesar de la “holgada prueba recolectada”, la causa sigue estancada desde septiembre y el Poder Judicial retrasa su elevación a juicio oral.

En la madrugada del 8 de marzo de 2018, Facundo iba como acompañante en la moto que conducía su amigo Juan, de 14 años. Volvían por la avenida Avellaneda de unas picadas en el Parque 9 de Julio hasta que la Motorizada 911 comenzó a perseguirlos y, en cuestión de segundos, a dispararles. En Avellaneda y Río de Janeiro, Facundo cayó con un balazo de plomo en la nuca y múltiples postas de goma en la espalda y brazos. Lo llevaron al Hospital Padilla prácticamente muerto.

La versión de la Policía de Tucumán fue que la Motorizada había dado la voz de alto a los chicos por "circular en forma sospechosa" y que, cuando los agentes comenzaron la persecución, los chicos habían comenzado a "hacer disparos con armas de fuego" y eso fue "lo que obligó al personal policial a repeler la agresión".

Este relato publicado en una gacetilla oficial del Ministerio de Seguridad provincial fue respaldada y adoptada por la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, quien nueve días después del crimen dijo que "las pruebas de parafina" en las manos de Facundo habían demostrado que "el chico le disparó a la policía". Y luego, para rematar su postura, sentenció: "Disparar o no por la espalda depende de la situación (...) Es un detalle que no se puede analizar".

En junio, un barrido electrónico por las manos de Facundo desmintió esa versión. El gobierno de Tucumán y Bullrich quedaron en offside pero no se retractaron.

Los policías que persiguieron y mataron a Facundo fueron identificados en pocos días: Nicolás Montes de Oca y Mauro Díaz Cáceres. Los peritajes determinaron que los dos habían disparado pero que la bala que causó la muerte del niño salió de la 9 milímetros de Díaz Cáceres. De todas maneras, a Montes de Oca no le fue mejor: un dopaje determinó que antes del operativo había consumido cocaína y marihuana.

 

Otras Noticias