Negociaciones

Cristina quiere que Lavagna sea ministro de Alberto Fernández

El exministro solo aceptaría si se le garantiza un amplio margen de maniobra.
martes, 22 de octubre de 2019 · 08:58

Cristina Kirchner quiere que Roberto Lavagna sea el ministro de Economía del próximo gobierno de Alberto Fernández. Cree que Lavagna es el economista indicado para sacar a la Argentina de la crisis. No sólo por su experiencia tras la explosión de 2002 -un punto que los mercados valoran especialmente en momentos de crisis- sino porque piensa que las ideas industrialistas del exministro y actual candidato a Presidente son las que necesita el país para volver a crecer de manera sostenida.

Alberto Fernández coincide con el diagnóstico de su compañera de fórmula. Pero desde su núcleo más cercano confían que esperaba una actitud menos distante sobre esa posibilidad de parte del economista. El candidato, en reiteradas oportunidades, fue explícito con su deseo de que Lavagna sea su ministro de Economía.

Llegado el momento, esto es, durante la transición, la propia Cristina podría sondear a Lavagna, y de esa manera darle garantías de convivencia política.

"Alberto no quiere desgastar la relación porque confía en que Lavagna le dirá que sí después del domingo 27", asevera a iProfesional un ex funcionario kirchnerista de trato asiduo con el candidato.

De hecho, fue reconocido que Fernández fue muy elogioso de Lavagna durante el primer debate entre los candidatos. El propio exministro lo reconoció: "Le agradezco el reconocimiento", dijo públicamente en las últimas horas.

La posibilidad de que Lavagna sea el futuro ministro de Economía fue incluso abordada por los empresarios que lo vieron en la reciente visita al Coloquio de IDEA. No se llevaron de él un "sí". Pero tampoco un "no", como se encarga de descartar en público (como no podría ser de otra manera siendo un candidato presidencial), según relata el directivo de una multinacional.

"Yo estoy a disposición para integrar una mesa de diálogo. Pongo mi equipo para esa finalidad, y si me dan la posibilidad daré mi opinión", se limita a decir Lavagna. Una frase de compromiso de quien sabe que la próxima gestión asumirá en un momento crítico de la economía.

Durante la última parte de la campaña, el candidato de Consenso Federal también se mostró muy cercano a Fernández, al menos desde lo discursivo. Enfocó el tramo final con duras críticas hacia la gestión oficial y apuntó sus dardos exclusivamente hacia Mauricio Macri.

Allegados al exministro, que comparten con él el trajín de la campaña, cuentan que una de las claves para que finalmente acepte una invitación será el diagnóstico que el propio Lavagna tenga sobre la situación económica.

Se sabe: la crisis actual no está resuelta y hará falta mucha pericia y respaldo político para sacarla adelante. Desde el entorno de Lavagna indican que el ex ministro no estaría dispuesto a asumir si creyera que lo peor de la crisis todavía no pasó y que pueda haber riesgo de un fogonazo inflacionario.

En otras palabras: ¿querrá Lavagna afrontar el sacrificio personal que implica volver a encarar una reestructuración de la deuda pública? Y no sólo éso: tal vez, lo más relevante pase por los riesgos que el economista esté dispuesto a asumir.

Es lo que lleva a algunos en el kirchnerismo a pensar que tal vez el rol que pueda asumir Lavagna sea no el de ministro en funciones sino el de un consigliere informal, un rol como el que Daniel Scioli había pensado para Miguel Bein en caso de haber ganado en 2015: un referente que diera las grandes directivas pero que no necesariamente estuviera involucrado en el día a día de la gestión.

Lo cierto es que para que Lavagna acepte el cargo debe percibir un respaldo político total y un amplio margen de acción, bien lejos del actual esquema de atomización de las áreas económicas que promovió el macrismo y más cerca de la figura tradicional del "superministro". Sólo así consideraría que es factible una salida fácil a una situación para la cual él ya hizo un diagnóstico oscuro.

Fuente: https://www.iprofesional.com/