Luego del rescate de los funcionarios, aún quedan dudas sobre qué sucedió para que un helicóptero preparado para soportar condiciones extremas como las de una Campaña Antártica y operado por un piloto de experiencia debiera aterrizar de emergencia, a 3.600 metros de altura.
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Hay dudas sobre el incidente del helicóptero que transportaba a funcionarios
“Las condiciones meteorológicas de hielo se pueden dar en forma sorpresiva. La nave está totalmente equipada con el sistema anti hielo, pero en este caso se nos presentaron condiciones muy severas. Y yo, con la experiencia que tengo en vuelos a la Antártida, sentí que no valía la pena arriesgar”, aseguró Hernán Bornices, el piloto del MI-171E.
Bornices dijo que “no fue una emergencia” sino que optó por el mejor lugar “donde los accesos no eran tan difíciles y donde iba a poder aterrizar un helicóptero de rescate”.
“Noté que por el hielo empezó a perder performance en forma repentina y brusca. Como había una capa muy compacta de nubosidad, no quise descender. Por eso decidí retomar altura y dirigirme a un lugar seguro”, concluyó.
Aunque según indicaron altas fuentes de la Fuerza Aérea no se trató “ni siquiera de un incidente”, ya que “no hubo víctimas” y la nave “no sufrió averias”, por protocolo no corresponde abrir una investigación interna, otras fuentes del Ministerio de Defensa, que dirige Oscar Aguad, no descartaron que se abra un sumario para determinar que sucedió para que el helicóptero, que se dirigía de la ciudad de Cachi hacia Termas de Río Hondo, no pudiera cumplir con el plan de vuelo original, y tampoco el alternativo, que implicaba descender en el aeropuerto de Santiago del Estero.
Desde la Fuerza Aérea se encargaron de negar que la aeronave tuviera problemas. “Está en perfectas condiciones, se le hacen revisiones periódicas y cada una determinada cantidad de horas de vuelo”, aseguraron.
También negaron versiones que daban cuenta que, cuando fue adquirido a Rusia por la gestión anterior, bajo el mandato de la ex ministra Nilda Garré, haya arribado con faltantes del equipamiento necesario para operar en la Antártida. No obstante, concedieron que sólo requirió la colocación posterior de “flotantes” por si debía bajar en el agua. Pero que “eso ocurre en todas las compras”, aclararon.
Fuente: Clarín