En 2016 murieron 36 bebés menores de un año más que en 2015 en la Ciudad de Buenos Aires, según las estadísticas que había publicado recientemente Unicef Argentina. La pérdida de poder adquisitivo de los sectores más vulnerables de la Ciudad, la reducción del presupuesto nacional en salud y la desarticulación de programas sanitarios nacionales como el Remediar, el Plan Qunita y la asistencia médica de Acumar en los barrios cercanos al Riachuelo, figuran entre los principales factores, según un informe realizado por la Fundación Soberanía Sanitaria.
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Recortes en Salud provocan el aumento de la mortalidad infantil
El informe titulado “Aumento de la mortalidad infantil en CABA: problemas en el acceso a los servicios de salud y desigualdades sociales en el distrito más rico del país”, indica que “las muertes relacionadas a los problemas en los controles de salud durante el embarazo aumentaron cerca de un 225 por ciento en 2016 respecto a 2015” y advierte que “se hubieran podido evitar 135 muertes infantiles si todas las comunas tuviesen las condiciones de las más ricas”.
“La mortalidad infantil es la información más dura que hay. Es el índice más importante de desarrollo de un país porque es resultado del acceso a la salud de la población y está relacionado con la distribución del ingreso”, aseguró Nicolás Kreplak, presidente de la Fundación Soberanía Sanitaria .
En términos absolutos, las muertes de bebés que no llegaron a cumplir el año de vida en la Ciudad, en 2016, fueron 282, mientras que en 2015 fueron 246. Este aumento se dio en el marco de un año en el que hubieron menos nacimientos que en 2015, de modo que la Tasa de Mortalidad Infantil (TMI) pasó de 6,0 (número de muertes cada mil nacidos vivos), a 7,2 en 2016. Al analizar cómo se distribuyeron las muertes en las distintas zonas de la Ciudad, los investigadores de la Fundación verificaron que la tendencia no fue la misma en todas las comunas.
“Uno de los datos más relevantes es cómo impactó en el índice el aumento de la desigualdad entre las comunas. En los distritos de más altos ingresos la mortalidad mantuvo el descenso en la misma tendencia con la que venía, con oscilaciones, desde 2003. Pero en las comunas con menores ingresos la mortalidad aumentó”, explicó Kreplak.
“Los datos coinciden con la desarticulación de distintos programas nacionales de salud el año pasado por parte del gobierno de Cambiemos, que tenían una fuerte incidencia en las poblaciones más vulnerables de la ciudad”, sostuvo el presidente de la Fundación. Entre los ejemplos, Kreplak mencionó “la reducción del programa de abordaje territorial de Acumar en todos los barrios cercanos al Riachuelo; el programa Remediar, que además de repartir medicamentos orientaba a la gente a los centros de salud. Se acercaban para buscar la medicación y de paso se atendían, y en ese sentido traccionaba el acceso a la salud. Además del Plan Qunita, que del mismo modo estimulaba a las madres a acercarse a los hospitales cuando estaban embarazadas y así los partos se realizaban en lugares seguros, lo cual es fundamental para reducir la mortalidad infantil”.
El informe suma al análisis, además, la reducción del presupuesto nacional en salud que pasó de 1,68 por ciento en 2015 a un 1,36 en 2016, y la subejecución de alrededor de 5 por ciento del presupuesto durante el último año por parte del Ministerio de Salud. Por otro lado, señala que “no se implementó la Ley de Regionalización Perinatal sancionada por la Legislatura porteña, que perseguía los objetivos disminuir la mortalidad infantil y materna”.
La investigación apunta a que, por tales motivos, “el año pasado los casos de infecciones respiratorias agudas han estado por encima de lo esperado tomando como parámetro los últimos cinco años y aumentaron las enfermedades de transmisión vertical (de la madre al hijo en el período de gestación, parto o posparto)”.