El juez federal
Claudio Bonadio procesó al exdirector de la Agencia Federal de Inteligencia
(AFI) Oscar Parrilli y la exjefa de la Casa de la Moneda Katya Daura por
defraudación a la administración pública por la contratación de una empresa
para la impresión de un libro que nunca se hizo.
La causa se
originó a partir de una denuncia que hicieron las actuales autoridades de la
Casa de la Moneda: a partir de un inventario realizado por la Unidad de
Auditoria interna se descubrió una gran cantidad de papel almacenado en los depósitos
del organismo y del cual no se tenía conocimiento.
Según indicó la
denuncia, la primera irregularidad consiste en que ese material tendría que
haber sido cargado en el sistema informático durante la administración
anterior, lo cual no se hizo.
El papel fue
encontrado en el depósito de la planta de Retiro no era de uso habitual por
parte de la Casa de la Moneda, con lo cual surgieron las sospechas en torno a
la compra.
Finalmente, la
auditoría reveló que a través de la licitación Pública 16/13 de la Secretaría
General de la Presidencia de la Nación, entonces a cargo de Parrilli, se había
dispuesto la impresión de libros a Sociedad del Estado Casa de Moneda (SEC).
La compra, se
comprobó, fue a la empresa "Celulosa Argentina S.A." por lo cual se
pagó con fondos públicos la suma de 2.500.000 de pesos a cambio del papel
encontrado en la Planta de Retiro y en el depósito de la firma "Anselmo
Morvillo S.A.".
El papel, según
estableció la investigación, nunca se utilizó y hasta está en trámite un
reclamo de 1.658.842 de pesos de la firma "Anselmo Morvillo S.A" a la
Casa de la Moneda por haber alquilado un lugar para mantenerlo almacenado.
"Mediante el
sondeo administrativo realizado se constató que nunca se realizó la entrega de
libros, no recibiendo SECM intimación alguna por parte de la Secretaria General
de la Presidencia de la Nación con motivo de ese incumplimiento. Asimismo que
se había percibido la suma de pesos ochocientos mil ($ 800.000) en concepto de
anticipo del mencionado organismo del Poder Ejecutivo Nacional", sostuvo
Bonadio.
El juez también
procesó a Javier Alberto Grossman (exdirector de la Unidad Ejecutora
Bicentenario) y otras dos personas por el delito de defraudación a la
administración pública por administración abusiva o infiel y trabó embargos por
800 mil pesos a cada uno.