La oposición criticó hoy duramente el mensaje del presidente Mauricio Macri ante la Asamblea Legislativa, al tildarlo de "marketinero" y cargado de una "enorme dosis de voluntarismo" respecto de las proyecciones de la economía, en tanto que cuestionó la "falta total de autocrítica".
El senador del PJ-Frente para la Victoria Juan Manuel Abal Medina definió el discurso como "marketinero", más cercano al formato de "spot de campaña" que a un relato genuino sobre el estado de situación del país y la hoja de ruta en materia parlamentaria que tiene proyectado el Poder Ejecutivo.
"Fue un discurso pobre, más marketinero que de política. No dio ningún dato concreto y objetivo de que la economía estuviera levantándose. En algunos tramos parecía un spot de campaña, un discurso para un lanzamiento de una cuestión electoral. Hablaba más desde ese lugar que el de un presidente rindiendo cuentas al Congreso. La mejor prueba de eso es que hablaba de reactivación de la economía pero no pudo dar un solo dato para apoyarla", argumentó el exjefe de Gabinete de Cristina Kirchner.
Su jefe de bancada en la Cámara alta, Miguel Pichetto, resaltó que el "problema central" que acusó el discurso presidencial fue la "incomprensión" respecto de "los cambios que se vienen dando en el mundo" y que lo llevaron a insistir con la "globalización", solapando la importancia de proteger la industria nacional.
Tras criticar las políticas económicas del programa de Gobierno de Cambiemos, como el aumentos de las tarifas de servicios públicos y el incremento de la cantidad de importaciones (y señalar las consecuencias en el nivel de empleo y el poder adquisitivo) Pichetto concluyó que "al discurso le faltó consistencia y una visión institucional más fuerte".
Uno de los más acérrimos en sus críticas fue el exministro de Economía y actual diputado nacional del Frente para la Victoria Axel Kicillof, quien se declaró "decepcionado" y "preocupado" tras escuchar los conceptos vertidos por Macri en el recinto del Congreso, ya que a su entender omitió dar explicaciones sobre los casos de corrupción que en las últimas semanas lo salpicaron y sobre el cuadro económico del país.
"Estoy muy decepcionado. No habló del tema del Correo, de las coimas de Odebrecht ni de Avianca. Macri debería hablar de algo de lo que va a hacer. Parece que va a seguir con esta política económica. Está convencido de que hay que bajarle los salarios a la gente", protestó en declaraciones a la prensa en el Salón de Pasos Perdidos.
El economista de La Cámpora minimizó los anuncios del jefe de Estado en relación a la regulación de casos donde se planteen posibles conflictos de intereses, al sostener que dichos proyectos "llegan un poquito tarde", con varios escándalos que "ya están en la Justicia".
Y agregó: "Al discurso le faltó explicar la situación de la industria, el salario, que va a hacer con la deuda, si va a seguir tomando al ritmo del año pasado. Están cerrando fábricas todos los días y no habló de eso. Me voy preocupado".
Por el Frente Renovador, Felipe Solá se mostró muy crítico al sostener que hubo "una enorme dosis de voluntarismo y sobre todo de autoelogio" en el discurso de Macri, a quien acusó de pecar de "soberbia".
Para el exgobernador bonaerense, "el Presidente no está viviendo en el país que contó" a la Asamblea Legislativa y le reprochó la falta de "autocrítica de los errores" cometidos durante la gestión.
"Le faltó mucha más autocrítica de los errores. Si quiere cerrar la brecha le faltó decir cuales habían sido esos errores porque eso empieza a cerrar la brecha", reflexionó.
El jefe del bloque Justicialista de Diputados, Oscar Romero, coincidió en el diagnóstico al sostener que el discurso estuvo cargado de "voluntarismo" y "poca política", lo que en su opinión deja entrevar una "desconexión" con los problemas que padecen los "sectores más postergados" de la sociedad.
"Fue un discurso cargado de voluntarismo, un discurso que apuesta mucho al convencimiento y al creer que se puede salir y a una falta concreta a dar respuesta a la gran problemática que tiene hoy gran parte de la sociedad argentina que tiene que ver con el desempleo, la caída del consumo, la caída del poder adquisitivo de los trabajadores, de los más humildes, con el cierre de las fábricas, con la apertura de las importaciones", afirmó Romero, que comparte bancada con el exdirector de ANSeS Diego Bossio.
En tanto, el diputado del Partido Solidario Carlos Heller salió con los tapones de punta al señalar que "parece que el Presidente habló de Dinamarca y no de Argentina", mientras que el senador de Proyecto Sur Fernando "Pino" Solanas lamentó la "falta total de autocrítica" del líder del PRO, y el "ocultamiento de los grandes problemas nacionales que su gobierno ni siquiera ha empezado a resolver".
"El relanzamiento de la Argentina mencionado por Macri no existe. Lo único que hizo en casi dos años de gestión es azotar la industria y el trabajo nacional con la apertura de importaciones", expresó el cineasta.
Por el Frente de Izquierda, el diputado Nicolás del Caño sostuvo que "o Macri vive en una burbuja o miente descaradamente, porque no entiende que la mayoría del pueblo trabajador vive cada vez peor por su política a favor de los ricos".
"Sigue hablando de ’pobreza cero’, escondiendo que sus políticas generaron un millón y medio de nuevos pobres. Eso es puro relato", señaló Del Caño y agregó: "No es casual que haya agradecido los servicios de los bloques peronistas y del progresismo, ya que con sus votos le garantizaron todas las leyes de ajuste en un Congreso donde Cambiemos es minoría".