Nuevas pruebas presentadas en el caso que investiga la muerte del Fiscal Alberto Nisman, volvieron a poner en la mira a Diego Ángel Lagomarsino.
Según una nota publicada por Clarín, Lagomarsino se vio complicado nuevamente al conocerse que empleados declararon no haberlo visto trabajar nunca con computadoras, entre otros nuevos interrogantes.
Los nuevos investigadores federales de la causa, el fiscal Eduardo Taiano y el juez Julián Ercolini, intentan dilucidar por qué un balazo mató al fiscal que investigaba el mayor ataque terrorista de la historia de la Argentina, quien además había denunciado a la ex presidenta Cristina Kirchner por ser la líder del encubrimiento a los ciudadanos iraníes acusados de haber cometido la voladura de la mutual judía en 1994.
La nueva hipótesis judicial puso a Diego Lagomarsino bajo sospecha. Según pudo saber Clarín de fuentes del expediente, existen nuevas pruebas e indicios concretos que comprometen su situación procesal. A eso se suma que en su casa se encontraron más de un centenar de CD con escuchas telefónicas relacionadas con el caso del ex espía Ciro James, una trama que Nisman investigó y en la que quedó procesado Mauricio Macri, quien después fue sobreseído de esa causa. Existen ahora además nuevos indicios que agregan interrogantes que podrían afectar la coartada de Lagomarsino, el único imputado en el expediente de la muerte de Nisman.
La nueva pesquisa apunta ahora hacia él como probable protagonista de las horas desconocidas en las que una bala abatió al fiscal.
Taiano y Ercolini iniciaron casi desde cero la instrucción que antes habían llevado adelante en el fuero ordinario la fiscal Viviana Fein y la jueza Fabiana Palmaghini.
Taiana, le tomó declaración a todos los empleados que trabajaban con Nisman en su fiscalía. Fein no había terminado siquiera de cumplir con ese paso básico. Ninguno de los empleados de la fiscalía recuerdan que Lagomarsino les haya arreglado alguna vez sus computadoras.
Otro de los interrogantes gira entorno a su visita al departamento de Nisman y a las inconsistencia en su declaración sobre las personas que lo vieron en el lugar.
Familiares participaron del homenaje al Fiscal
La jueza federal Sandra Arroyo Salgado, ex esposa de Alberto Nisman, y las hijas de ambos participaron ayer de un acto en homenaje al fallecido fiscal de la causa AMIA.
Según trascendió, la magistrado fue recibida por Yoni Peres, hijo del ex presidente israelí Shimon Peres, y anteriormente por el mandatario actual Reuvén Rivlin.
Durante la ceremonia, se inauguró un monumento en honor a Nisman en el centro dedicado a las víctimas de los atentados cometidos contra la embajada de Israel en la Argentina y de la mutual judía, ocurridos en 1992 y 1994, respectivamente. Este memorial está ubicado en la localidad de Ben Shemen, entre Jerusalem y Tel Aviv, a cien metros del bosque que recuerda a los argentinos desaparecidos durante la última dictadura militar.
La familia del fiscal participó de estos actos tras haber sido recibidos por el Papa Francisco en el Vaticano el pasado 25 de enero.
Además, Arroyo Salgado brindó una conferencia en la Universidad de Jerusalén.