La empresa Atanor anunció el cierre de dos plantas y el despido de 136 trabajadores, en una decisión destinada a "concentrar" su actividad en el negocio de protección de cultivos, que incluirá inversiones por 70 millones de dólares en los próximos cinco años.
La empresa cesó su actividad química en las plantas ubicadas en las localidades de Baradero y Munro, en la provincia de Buenos Aires.
Explicó que esta decisión implica "concentrar sus actividades en sus plantas de síntesis y formulación en San Nicolás y Pilar, provincia de Buenos Aires, y Río Tercero, en Córdoba".
La compañía dijo que su proyecto de inversiones para los próximos cinco años estará destinado a "promover sinergias que permitan seguir ofreciendo un servicio y productos de alta calidad a sus clientes, mejorar la productividad y fortalecer año tras año el importante posicionamiento de la compañía en el mercado de protección de cultivos".
Asimismo, indicó que "siguiendo la decisión estratégica de focalizarse en la actividad de protección de cultivos, se encuentran en proceso diferentes acciones que, entre otras, han implicado la venta del ingenio azucarero Marapa".
Dirigentes gremiales, en cambio, dijeron que los despidos rondarían los 180.
"Hay 80 familias que quedaron sin sustento en Baradero", aseguró Néstor Carrizo, del sindicato de petroquímicos, en declaraciones y sostuvo que otras 100 perdieron su empleo en Munro.
La firma, en tanto, prometió incrementar su presencia en el mercado interno y externo de fitosanitarios en los segmentos de herbicidas, fungicidas e insecticidas estimando lanzar más de cinco nuevos productos por año hasta el 2021.
La compañía propiedad del norteamericano Grupo Albaugh dijo que "garantiza la continuidad y eficiencia productiva en su rubro y su compromiso con el desarrollo de la industria del país como lo ha venido haciendo desde 1938".
Crisis textil
La textil Alpargatas adelantó vacaciones a 230 trabajadores y se mantiene casi paralizada, en medio de una grave crisis por ingresos de importaciones que sufre su planta de la ciudad correntina de Bella Vista.
El secretario general de la Asociación de Obreros Textiles, Roberto Vandecaveye, precisó en declaraciones a la prensa que "la situación de los 480 operarios que Alpargatas tiene en Bella Vista es totalmente incierta, porque no sabemos lo que va a pasar dentro de unos meses".
El representante gremial aclaró que todavía no hay despidos en esta planta y que los trabajadores continúan cobrando el sueldo durante los días de vacaciones que tendrán hasta mediados de marzo.
"Pero la realidad es que no hay producción y la planta está paralizada por falta de ventas de sus productos", agregó el dirigente textil.
El intendente local, Walter Chávez, que es un radical de alianza ECO-Cambiemos, reconoció que la empresa "atraviesa una situación complicada porque decidieron dar vacaciones a más de 200 de los 480 operarios con los que trabaja la fábrica y así trabajan reducidamente".