El ex jefe de Gabinete kirchnerista Aníbal Fernández también quedó en la mira judicial y un paso más cerca de su detención. Una fiscal lo denunció por vender parte de su patrimonio luego de ser inhibido por la Justicia, lo que podría configurar el delito de insolvencia fraudulenta.
La fiscal general Gabriela Baigún radicó la denuncia el jueves, tras considerar que Fernández le mintió a la Justicia, al afirmar que carecía de patrimonio embargable, para luego vender dos automóviles de alta gama, un BMW y un Toyota, por más de un $ 1 millón, cuando ya se había ordenado su inhibición general de bienes.
De acuerdo con la investigación de la fiscal Baigún, tanto Fernández como otros procesados que deberán afrontar un juicio oral por el llamado "plan Qunita" habían informado a la Justicia que no contaban con bienes suficientes para responder a potenciales embargos, pero no era así.
Según corroboró la fiscal, con la ayuda de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI) de la Procuración, varios de los acusados que dijeron no tener bienes a su nombre acumulaban, en realidad, 19 autos, 81 inmuebles, 1 moto, 4 embarcaciones, acciones y cuotas sociales, y fondos en cuentas bancarias, entre otros activos.