La confirmación de que se registró el sonido de una explosión en el área donde se perdió el submarino ARA San Juan, causó desazón e indignación entre los familiares de los tripulantes, que fueron comunicados poco antes de que se realizara la conferencia de prensa tras la cual, Itatí Leguizamón, esposa de uno de los 44 tripulantes del submarino, aseguró que le informaron que el "ARA San Juan" "cayó por un talud a tres mil metros de profundidad. Yo ya no tengo esperanzas de que esté con vida. Esto es producto de 15 años de abandono", sostuvo, al denunciar falta de mantenimiento del sumergible. En tanto, el padre de Damián Tagliapietra, otro de los tripulantes, dijo que el jefe de su hijo le confirmó la explosión en la zona en la que se produjo la última comunicación de la nave, y también le informó que "están todos muertos".
Si bien la Armada Argentina evitó confirmar oficialmente el deceso de la tripulación, Luis Tagliapietra reveló a radio La Red: "El jefe de mi hijo me confirmó que están todos muertos porque la explosión fue entre los 200 y mil metros de profundidad hace una semana, ocho días". Anoche, en conferencia de prensa, el vocero de la Armada, Enrique Balbi se negó a confirmar las declaraciones de los familiares de los tripulantes "hasta tanto no tengamos una evidencia certera" sobre la localización del submarino y su estado. Afirmó además que "ninguna unidad zarpa o decola si no está en condiciones operativas de navegar o volar", al descartar las versiones que indicaban que el desaparecido submarino no estaba apto para salir al mar. "La antigüedad no implica su obsolescencia", dijo Balbi, quien negó que el "San Juan" presentara deficiencias de mantenimiento.
Balbi refutó también que la Armada haya ocultado información y reiteró que la confirmación sobre "la anomalía hidroacústica se recibió ayer a la tarde". Resaltó, además, que "se cumplió en tiempo y forma el plan de búsqueda" que fijan los protocolos internacionales para casos como el del "ARA San Juan".
Desde que se inició el operativo de búsqueda la fuerza utilizó tres voceros, el capitán Enrique Balbi, fue el encargado de dar los partes oficiales a la prensa desde el Edificio Libertad, sede de la Armada. En Mar del Plata, donde los familiares reciben las novedades, los designados fueron el jefe de la Base Naval en esa ciudad, contraalmirante Gabriel González, y el capitán de navío Gabriel Galeazzi. A dos días de la desaparición, el jefe de la Base Naval Mar del Plata intentó llevar tranquilidad sobre el paradero del navío: "Hasta el momento no hablamos de una emergencia sino de una pérdida de comunicación". Después dijeron que pudo haber un problema de generación eléctrica, y finalmente informaron de la "Anomalía hidroacústica", la explosión.
"No iniciar caza de brujas"
El presidente Mauricio recibió ayer con "dolor y preocupación" las novedades en la búsqueda del submarino ARA San Juan, aunque desde el Gobierno pidieron "no iniciar una caza de brujas" por las responsabilidades del hecho y "enfocarse en el objetivo" de hallar la nave desaparecida.
Tras nueve días de incertidumbre, el mandatario recibió en horas de la mañana de ayer la confirmación de la "explosión" en el Mar Argentino de parte del ministro de Defensa, Oscar Aguad, quien le brindó los detalles del informe elaborado por la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO), con sede en Austria. El documento había sido entregado por ese organismo al embajador argentino en Viena, Rafael Grossi, quien a su vez se lo envió al canciller, Jorge Faurie.
En ese diálogo entre Macri y Aguad, el titular de la cartera castrense explicó la situación que habría afectado al submarino, ante lo cual el jefe de Estado no pudo ocultar su malestar con el desenlace y con el manejo de la situación, confiaron fuentes oficiales a NA.
"Estaba muy triste y dolorido, como no podía ser de otra manera. Son 44 personas, 44 familias", definieron en su entorno el estado de ánimo del líder del PRO, quien decidió continuar con su agenda de actividades.