En medio del esfuerzo por frenar el proceso inflacionario, el aumento en las tarifas de luz que empezará a regir desde el primero de febrero, que rondará el 40%, promete generar mayor presión sobre los precios y enciende una luz de alarma entre las cámaras empresariales, que rechazaron la posibilidad de absorber este ajuste.
Empresarios textiles y de la industria en general adelantaron que deberán trasladar a precios estos aumentos por la incidencia que tiene el servicio eléctrico en sectores manufactureros.
Más preocupante resulta aún para las cámaras empresariales el que desde abril también se ajustarán los precios de las tarifas de gas y el reciente incremento en combustibles.
El incremento en tarifas eléctricas le aportará 0,2% al índice inflacionario y algunas consultoras estiman que para el semestre trepará al 3,3%.
En la audiencia pública realizada en diciembre, el Gobierno consideró que el ajuste para clientes residenciales rondaría el 36%, mientras los distribuidores pidieron incrementos de hasta el 80%.
Entre lunes y martes, el Ministerio de Energía a cargo de Juan José Aranguren hará públicos los nuevos cuadros tarifas y la expectativa es que se ubique en el 40%, aunque variará según el tipo de comercio y si se trata de cliente residencial.
El secretario de Energía Eléctrica, Alejandro Sruoga, durante la audiencia, indicó que se prevé que el incremento de la tarifa de luz refleje un promedio de 130 pesos mensuales, pero que contempla picos de hasta 430 pesos para el caso de los usuarios con consumos superiores a los 600Kw/hora.
Las empresas hicieron una propuesta distinta. Edenor y Edesur pidieron un aumento promedio por encima del 30%, aunque con ajustes que en algunos casos superan el 80%. En ambos casos no incluyen mejoras en los ingresos de la generación y el transporte de energía, dos sectores claves en la conformación de la factura que llega al usuario final y serán contemplados en los aumentos de la semana próxima.
Fuentes oficiales explicaron que la cifra final de aumentos aún no está definida. Eso se debe a que el ENRE, el ente que regula al sector eléctrico, debe dar su opinión definitiva con respecto a los pedidos de cada uno de los actores. Y también talla en la cuestión el jefe de Gabinete, Marcos Peña, dado que Gustavo Lopetegui, uno de los coordinadores de esa cartera, suele revisar con puntillosidad los números finales. A partir de los dichos de todos y cada uno de ellos, adoptó el nuevo cuadro tarifario que se conocerá la semana próxima.
En el caso de la industria textil, la energía eléctrica representa el 10% del total del precio de venta por lo que necesariamente será trasladado a los precios.
Por las medidas que el Gobierno viene tomando, todo indica que la intención es reducir el nivel de subsidios que otorga el Estado y en el caso del servicio eléctrico es rebajarlos al 50%. Esta política de recorte de subsidios impacta directamente en los precios y choca con el objetivo oficial de que la inflación se ubique en torno al 1,5% mensual para evitar reclamos salariales que superen el 20%.
CATAMARCA
Durante diciembre el ENRE autorizó un incremento del VAD (Valor de Distribución) para la Provincia. Esta suba tuvo un fuerte impacto en los usuarios ya que alcanzó el 40 por ciento.