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los datos corresponden a agosto

Según el Indec, una familia necesitó más de $12.489 para no ser pobre

La medición oficial reveló que para no ser indigente se necesitaron más de $5 mil. La UCA había informado que la pobreza alcanzaba a un 30% de la población.
23 de septiembre de 2016 - 04:09 Por Redacción El Ancasti

Una familia tipo -compuesta por dos personas adultas y dos niños de entre 6 y 8 años- necesitó en agosto contar con ingresos por $12.489,37 para poder adquirir la Canasta Básica Total (CBT) -compuesta por alimentos, indumentaria y servicios básicos-, para no caer por debajo de la línea de pobreza, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Ese mismo núcleo familiar requirió de $5.175,92 para acceder a la Canasta Básica Alimentaria, es decir, la cantidad mínima de alimentos, para no caer debajo de la línea de indigencia.

Con estos datos, el Indec reanudó ayer la difusión de los valores de las canastas, que se había interrumpido a mediados de 2013. Ahora el Indec volvió a hacer el cálculo para un grupo familiar tipo, compuesto por un hombre de 35 años, una mujer de 31, un niño de 6 y una niña de 8 años.

Desde abril, cuando comenzó la medición de los precios el Indec, la Canasta Básica Alimentaria aumentó 10,6% y la Canasta Básica Total, 10,3%.

Para el próximo miércoles está previsto que el Indec difunda los niveles de pobreza e indigencia en todo el país.

En la última oportunidad en la que dio datos de este indicador, a mediados de 2013, solo el 4,7% de los argentinos era considerado pobre, y entre ellos, el 1,4% era indigente.

Desde el sector privado, los últimos datos aportados por el Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), a fines de 2015 dieron cuenta de que la pobreza alcanza al 29% de la población, entre los cuales 5,3% están en la indigencia.

De manera paralela, el 54% de los habitantes tenía problemas de empleo, entre los cuales, el 9,4% (casi dos millones) se encontraban desocupados, "lejos del 5,4% que decía el Indec”, criticó Agustín Salvia, director del Observatorio, quien aseveró que "la falta de estadísticas oficiales confiables desde 2007 en adelante privó al Estado de la posibilidad de buscar soluciones estratégicas”.

El martes pasado, el presidente Mauricio Macri aseguró ante la Asamblea General de las Naciones Unidas -en nueva York- que "en Argentina nos hemos planteado avanzar hacia 'pobreza cero', esto es lograr un país con igualdad de oportunidades, donde nuestros hijos puedan ser protagonistas de su futuro. Un país como el nuestro, que es una potencia productora de alimentos, no puede aceptar que hayas personas pasando hambre".

Ese mismo día, la Dirección de Estadística de la Ciudad de Buenos Aires informó que una pareja, propietaria de una vivienda, y con dos hijos de entre 6 y 9 años, requirió en agosto contar con ingresos por $12.900 por mes para comprar alimentos, indumentaria, y los bienes y servicios indispensables, para no caer debajo de la línea de pobreza. Además, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ese mismo grupo familiar requirió de $6.533 para comprar el alimento básico y no caer por debajo de la línea de indigencia.

Fin de las mediciones

El gobierno de Cristina Kirchner determinó en 2013 que el organismo oficial no difundiera los índices de pobreza y de indigencia durante los años 2014 y 2015.

En aquella oportunidad, el ex ministro de Economía, Axel Kicillof, sostuvo que la medida obedecía a una estrategia para evitar la estigmatización de los pobres argentinos. Al tiempo, la Cámara baja tomó la decisión de recuperar la medición en forma propia, dando lugar al IPC del Congreso, única medición oficial hasta este año.

SIN DATOS

Durante 2014 y 2015 Argentina no tuvo datos oficiales sobre el avance de la pobreza y la indigencia, tras la suspensión por parte de la ex presidenta Cristina Kirchner.

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