miércoles 25 de enero de 2023

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Hoy podría ser destituida definitivamente

Rousseff le pidió al Senado que “vote contra su destitución”

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Por Redacción El Ancasti
Dilma Rousseff llamó al Senado brasileño a votar contra su destitución e impedir "un golpe de Estado", antes de la votación que dejará a la izquierda fuera del poder del gigante sudamericano. 

"Estamos a un paso de la concreción de un verdadero golpe de Estado", denunció ayer Rousseff durante su defensa en el Senado, en el umbral de su juicio político. Y "si se consuma, resultará en la elección indirecta de un gobierno usurpador", añadió la ex guerrillera de 68 años, quien repitió que es "inocente".

Esta es la primera oportunidad que tiene la mandataria de defenderse en el Congreso. Y es la última carta antes de la votación que decidirá si la destituye o no, probablemente hoy.

"Lucho por la democracia, por la verdad por la justicia. Lucho por el pueblo de mi país", dijo al pleno de 81 senadores, convertidos en una especie de Gran Jurado.

Cada vez más aislada políticamente, agobiada por la peor recesión económica desde los años 1930 y con su partido ametrallado por denuncias de corrupción, Rousseff fue suspendida de su cargo en mayo por acusaciones de maquillar las cuentas públicas.

Ayer por primera vez pudo enfrentarse cara a cara con los senadores, muchos de los cuales movilizaron su destitución. En la jornada recibió serios cuestionamientos por parte de la oposición.

Desde sus inicios en la política, Rousseff se ganó una fama de firme, severa y también de arrogante y con dificultades para dialogar. Fue la primera mujer en asumir la presidencia de Brasil (2010).

Rousseff, torturada durante el régimen militar en Brasil (1964-1985), volvió a sentarse en el banquillo de los acusados 46 años después. "En la lucha contra la dictadura, recibí en mi cuerpo las marcas de la tortura". "Por eso, ante las acusaciones en mi contra en este proceso, no puedo dejar de sentir, en la boca, nuevamente, el gusto áspero y amargo de la injusticia", dijo.

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