El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) anunció este domingo que el lunes publicará la base de datos de empresas, fundaciones y fondos de inversión.
El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ)
anunció este domingo que el lunes publicará la base de datos de los llamados
Panamá Papers, en la que cualquier persona podrá buscar los nombres de más de
200.000 empresas, fundaciones y fondos de inversión que operaron en paraísos
fiscales desde 1977.
"Será probablemente la mayor revelación de datos jamás
publicada sobre empresas secretas off shore en el extranjero y la gente detrás
de ellas", publicó este domingo en su sitio web el ICIJ, la organización
periodística, con sede en Washington, que difundirá el lunes los datos a las 14
(15 hora argentina).
El escándalo, revelado por el ICIJ junto al diario alemán
Süddeutsche Zeitung, abarca más de 11,5 millones de documentos del estudio
panameño de abogados Mossack Fonseca, especializado en la gestión de capitales
en paraísos fiscales, que salpicó a más de 140 políticos y altos funcionarios
de todo el planeta.
"La publicación de la base estuvo planeada
desde el principio, tal como lo hicimos en 2013 con la investigación Offshore
Leaks", dijo a Télam la periodista Marina Walker, a la cabeza de la
investigación por parte del ICIJ en referencia a la revelación de 130.000
cuentas off shore hace tres años.
La filtración Panamá Papers, que sacó a la luz
214.488 compañías off shore creadas por ese estudio en los últimos 38 años,
llegó al diario alemán de manos de una persona, cuyo nombre aún no se conoce,
que "lo hizo para exponer a esa criminalidad del mundo de los paraísos
fiscales", contó Walker.
Esta persona publicó un manifiesto que se conoció
la semana pasada y en el que aseguró que "no trabaja ni trabajó para
ningún gobierno o agencia de inteligencia".
Correos electrónicos, cuentas bancarias,
pasaportes y registro de clientes revelados tras un año de trabajo colaborativo
de 376 periodistas de 77 países pusieron en jaque a 140 políticos, reyes y
familiares, ganadores de premios Nobel y más de 500 bancos mencionados como
poseedores de empresas off shore.
Entre los nombres más resonantes, el affaire salpicó
a los presidentes Mauricio Macri; al ruso Vladimir Putin; al ucraniano Petro
Poroshenko; al primer ministro británico, David Cameron, y a su ex par
islandés, Sigmundur Gunnlaugsson, éste último el primero en renunciar por el
escándalo.
También figuran en esta filtración de datos - que
es 47 veces más grande que la famosa de Wikileaks de 2011- los reyes de Arabia
Saudita y Emiratos Árabes Unidos, la hermana del rey emérito de España,
familiares de nueve líderes chinos que estuvieron en el poder desde el gobierno
de Mao Tse-tung al actual de Xi Jinping, herederos del dictador Francisco
Franco, el escritor Mario Vargas Llosa y hasta el astro argentino del fútbol
Lionel Messi.
De acuerdo a la periodista Marina Walker, a la
cabeza de la investigación por parte del ICIJ, lo que el lunes estará a
disposición del público es una base de datos en la que aparecerán los nombres
de las sociedades offshore creadas por el estudio Mossack Fonseca.
La presunción que sobrevuela a toda la
investigación es que estas empresas fueron creadas para eludir al fisco de los
países de origen de esos capitales.
"La base de datos incluye información sobre
empresas, fideicomisos, fundaciones y fondos en 21 paraísos fiscales, de Hong
Kong a Nevada en Estados Unidos que se vinculan en más de 200 países y
territorios", observó Walker en su artículo en el sitio oficial
panamapapers.icij.org.
También aparecerán los nombres de las
personalidades implicadas y los cargos ocupaban en las sociedades, por ejemplo
si eran directores de las compañías o accionistas, así como la dirección postal
que la persona involucrada o su representante dieron al estudio panameño a la
hora de crear la sociedad.
"Esa dirección facilitará la búsqueda por
países y puede corresponderse tanto con el domicilio de los implicados como con
la base de la compañía", detalló la periodista.
"La repercusión que la investigación ha
tenido es enorme en todo el mundo, inclusive en Estados Unidos, que antes no
había tenido iniciativas similares de transparencia", consideró Walker.
De hecho, el viernes pasado el presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, anunció medidas para combatir la evasión fiscal,
que van desde la cobertura de vacíos legales en los que se amparan los evasores
fiscales hasta propuestas legislativas para luchar contra la opacidad en las
empresas inscritas en paraísos fiscales.
"Es valioso que esa información sea
pública", consideró Walker, quien explicó que la base de datos es sólo una
parte de la extensa investigación, en la que se incluyen correos electrónicos,
números de teléfono y pasaportes que no serán publicados por el ICIJ por
contener información personal.
Según informaron desde la organización
periodística, no se divulgarán datos personales en masa; ni registros de
cuentas bancarias o transacciones financieras, sino que será una información
seleccionada de acuerdo al interés público.
Los usuarios podrán buscar en
offshoreleaks.icij.org y visualizar redes de miles de entidades off shore y, si
están disponibles en los registros internos de Mossack Fonseca, los verdaderos
dueños de la empresa.
Mientras tanto, el ICIJ, el diario alemán que
recibió la filtración así como los medios asociados en los diferentes puntos
del mundo, continuarán investigando y publicando notas vinculadas a estas
filtraciones.
La investigación reveló los negociados secretos
tanto de líderes políticos como criminales y celebridades y expuso el rol de
importantes bancas que facilitaron la confidencialidad y la evasión fiscal.
Como consecuencia del escándalo, que estalló el pasado
3 de abril, el islandés Gunnlaugsson tuvo que renunciar como primer ministro de
su país, mientras que su par británico, David Cameron, se vio forzado a
comparecer ante la Cámara de los Comunes para disipar la polémica surgida por
la aparición de un fondo off shore a nombre de su padre.
En medio de la expectativa, Mossack Fonseca pidió
sin éxito la semana pasada al ICIJ que no publique su base de datos.
Los Panamá Papers son la mayor filtración de la
historia del periodismo en términos de volumen: sus 11,5 millones de documentos
superan con creces los 1,7 millones de archivos que el ex analista de la CIA
Edward Snowden divulgó en 2013 sobre el espionaje a nivel global de la Agencia
de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense.
Además, los 2,6 terabytes de archivos del estudio
Mossack Fonseca también eclipsan los 1,7 gigabytes que ocupaban los documentos
diplomáticos y militares clasificados de Estados Unidos que el soldado Bradley
Manning facilitó en 2010 al portal WikiLeaks.
Pocos días después de que la investigación saliera
a la luz, Walker advirtió que "hay mucho que no hemos descubierto. Es como
una Caja de Pandora y, quizás, los secretos más importantes aún no se han
revelado".
La apertura de datos del lunes será un posible
puntapié para revelar a nuevas personas y empresas involucradas en el mundo
secreto de los paraísos fiscales.