La historia tuvo lugar en el barrio Tres Luces de la localidad rionegrina de Cipolletti. Marcela, de 22 años, sufre un retraso madurativo y hace sólo seis meses que dejó de vivir en la calle, pero lo más difícil de su vida no fue eso, sino intentar de olvidar la tarde en que su padre la violó.
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Violó y le robó a su hija durante 11 años
"Me dijo que no dijera nada, que me callara, pero yo me sentí mal y un día lo conté", le explicó la víctima al medio rionegro.com.ar. Eso fue a principios de enero de este año y el 27 de ese mismo mes radicó la denuncia en fiscalía. "La hice porque no aguantaba más", indicó la joven.
Marcela cuenta que su padre la violó "una vez" y que aprovechó una tarde cuando estaban solos en su casa del barrio Tres Luces de esa ciudad. "Yo estaba en mi habitación, él entró y abusó de mí. Yo grité pidiendo ayuda, pero nadie vino. Cuando pude sacármelo de encima corrí", deja saber.
Alberto tiene 54 años y cuenta que la conoció cuando ella estaba fuera de un conocido supermercado de la ciudad pidiendo dinero. Eso fue a mediados del año pasado y desde entonces viven juntos. Él no supo de la situación hasta que ella sufrió una crisis nerviosa y le contó lo ocurrido.
Luego de que hicieran la denuncia supieron que a Marcela, por el retraso madurativo que sufre, le correspondía cobrar una pensión de 5.000 pesos: "Yo no sabía nada que me correspondía ese dinero y cuando consulté me dijeron que mi papá, que me violó y que nunca me ayudó, es quien lo está cobrando".