Francisco proclamó santo al "Cura Gaucho", el argentino José Gabriel Brochero, ante miles de fieles que asistieron a la ceremonia en la plaza de San Pedro en el Vaticano.
Después de pronunciar la tradicional fórmula en latín para proclamar al santo argentino, el Papa rezó por él y elogió el "corazón generoso y fiel" de quien supo recorrer a lomo de mula los cerros cordobeses para transmitir la palabra de la religión católica.
El sacerdote cordobés que evangelizó a lomo de mula en las sierras de Córdoba e hizo propias las necesidades de los sectores más pobres de esa región mediterránea, se convirtió así en el primer santo que nació, vivió y murió en la Argentina.
En la misma ceremonia, el Sumo Pontífice proclamó santo al "niño mártir", el mexicano José Sánchez del Río, un joven cristero de 14 años procesado y ejecutado por oficiales del gobierno de su país, durante la guerra cristera en México en 1928.
Los dos nuevos santos latinoamericanos, que vivieron a comienzos del siglo XX, son figuras que representan a la iglesia católica en el continente.
Unas 80.000 personas, según precisó la oficina de prensa del Vaticano, asistieron a la ceremonia, entre ellos unos 2.000 argentinos y 1.000 mexicanos, familiares de los nuevos santos y autoridades como el presidente Mauricio Macri. Por Catamarca, estuvieron los intendentes de Capital, Raúl Jalil; de Fray Mamerto Esquiú, Guillermo Ferreyra y de Las Juntas, Jorge Herrera.