Martín Franco, trabajador de un molino de la localidad santafesina de Cayastá tomado de rehén esta mañana por Cristian Lanatta y Víctor Schillaci antes de ser recapturados, aseguró que los delincuentes "estaban armados" pero que lo trataron "bien", al tiempo que reveló que los reconoció "enseguida" aunque se hizo "el tonto" para no correr riesgos.



