El paro nacional, el cuarto en contra del gobierno de Cristina Kirchner , se sentía esta mañana con fuerza en el transporte público, debido a que no circulaban colectivos, trenes, subtes ni aviones. En las calles de Buenos Aires, por la medida de fuerza en contra del impuesto a las Ganancias, apenas se veían taxis circulando.
La huelga nacional de 24 horas fue impulsada por la alianza de 22 gremios del transporte. A último momento, se sumaron la CGT de Hugo Moyano , la de Luis Barrionuevo, la CTA disidente, que lidera Pablo Micheli, y los bancarios.
La protesta altera el normal funcionamiento del transporte de pasajeros por la adhesión de la UTA, de colectivos y subtes, y La Fraternidad, de los maquinistas de trenes.
Los sindicatos que activaron la medida de fuerza rechazan el peso creciente que el impuesto a las Ganancias tiene sobre los sueldos de sus afiliados, y exigen una respuesta del Gobierno a esta reivindicación, que se arrastra desde el inicio del segundo mandato de Cristina Kirchner .