Por otra parte, indicó los "engaños procesales" en el caso y sus críticas frontales a la querella de Arroyo Salgado: "No sé cuál será la ventaja de inculpar a un inocente".
Por otra parte, indicó los "engaños procesales" en el caso y sus críticas frontales a la querella de Arroyo Salgado: "No sé cuál será la ventaja de inculpar a un inocente".
Maximiliano Rusconi respira fuerte mientras habla. El tema no es sencillo. Frente a un café y con algunos de los quince cuerpos del expediente de la causa que investiga la extraña muerte del fiscalAlberto Nisman sobre la mesa en el living de su casa en Pilar, Rusconi –abogado defensor del técnico informático Diego Lagomarsino, el único imputado hasta ahora en el caso– sabe que tiene por delante el próximo tramo de una guerra judicial amarga. Los últimos días lo vieron en un fuerte contrapunto con la jueza Sandra Arroyo Salgado; cuando negó enfáticamente los puntos en el último comunicado que emitió la jueza, en donde se desligaba de haber frenado pericias vitales para la causa. Hoy, Arroyo Salgado tiene a Lagomarsino entre sus sospechas. Pero para Rusconi –ex fiscal general, autor de 16 libros y profesor titular en la UBA– la mayor piedra en el camino procesal para resolver la muerte del hombre encargado de investigar el atentado a la AMIA es Arroyo Salgado misma. Mientras tanto, el caso toma giros sorprendentes: la fiscal Viviana Feinordenó investigar los movimientos financieros de Nisman, según consignó el diario Perfil. Y la junta médica convocada por Fein se aproxima; el lunes 30 será su primera reunión. Rusconi tiene a su propio perito, Mariano Castex, que no descarta que Nisman haya sido asesinado. En lo que sí difiere radicalmente es en la fecha y hora de la muerte. Y en el centro de esa puja está Lagomarsino. "A esta altura, creo que ya está demostrada su inocencia", se confía el abogado.