Fuentes de la causa adelantaron a Infobae que la defensa del técnico informático, a cargo del abogado Maximiliano Rusconi, presentará por decisión propia un escrito firmado por Lagomarsino con todo lo que supuestamente sabe sobre la cuenta estadounidense. En ese texto, reconocerá que Nisman le pidió ser co-titular de la cuenta durante el año pasado por considerarse él mismo una persona políticamente expuesta. A pedido del fiscal, solo realizó dos transferencias de 2.500 dólares cada una, para el pago de las expensas trimestrales de un terreno que Nisman poseía en Uruguay. El dinero de la cuenta estadounidense vendría, supuestamente, de la venta de un inmueble de Sara Garfunkel.
Lagomarsino, por su parte, jamás recibió -según reconocerá en el texto- resúmenes de cuenta en su domicilio: en teoría, nunca supo cuánta plata había depositada. Nisman le habría pedido, en caso de que le pasara algo, que la entregue a sus hijas. Rusconi presiente que Sara Garfunkel y su hija Sandra no se presentarán a declarar. Y, ante esa situación, no descarta utilizar la convocatoria por la fuerza pública.
El martes, Rusconi sacudió a la opinión
pública con la frase enigmática: "Lagomarsino
va a develar un dato que puede lesionar la imagen de Nisman". Esto aludiría a una
supuesta imposición, una prebenda que Nisman le hacía al perito informático con
respecto al sueldo que le pagaba en la UFI AMIA. Pero
este dato deberá confirmarlo ante la justicia.