"Más allá de esto, se suele asociar el color de cabello con las siguientes características":
-Pelirrojo: mujeres apasionadas, con carácter, libres, seductoras, creativas, sensibles y tímidas en una primera etapa.
-Rubio: divertidas. Se sienten y los demás también las pueden percibir como más atractivas que otras mujeres con distinto tono de cabello. Pueden parecer más demandantes que el resto y llaman más la atención porque muy pocas personas tienen este tono de cabello, de modo que son el centro de las miradas y suelen ser extrovertidas.
-Castaño: algunos estudios señalan que se estresan menos en comparación con mujeres con otros colores de cabello. Suelen considerarse más responsables, serias y trabajadoras pero no por ello más inteligentes (al menos, no hay evidencia empírica para sostener esto último). Proyectan tranquilidad y se las considera atractivas.
-Negro: mujeres seguras de sí mismas, interesadas en el bienestar propio y de sus seres queridos, con rica vida interior e introspección. Algunos las consideran expertas en finanzas.
"Otros estudios también comprobaron que el color de cabello incide incluso en la presión arterial. En este sentido, si se hace una modificación al color natural del cabello, lo más factible es que incida en nuestro comportamiento y que, luego de un tiempo, adoptemos los estereotipos asociados a este nuevo tono de cabello", dijo la experta.