Luego de la muerte del fiscal Alberto Nisman, la presidenta Cristina Fernández anunció anoche que convocará a sesiones extraordinarias en el Congreso y enviará un proyecto para "transparentar" los servicios de inteligencia, por el cual se impulsará la "disolución" de la Secretaría de Inteligencia (SI), a fin de que sea reemplazada por la "Agencia Federal de Inteligencia", con nuevas funciones.
"Debemos comenzar a trabajar sobre un proyecto de reforma del sistema de inteligencia argentino para transparentar un sistema que no ha servido a los intereses nacionales", anunció la mandataria en un mensaje transmitido por cadena nacional.
La mandataria agregó que el decreto para convocar a extraordinarias será a partir del 1 de febrero próximo y que el proyecto establece que la nueva Agencia Federal de Inteligencia estará encabezada por un director y subdirector cuya designación deberá contar con el acuerdo del Senado, entre otros puntos.
Cristina Fernández anunció que el proyecto, que se encuentra en manos de la Secretaría de Legal y Técnica, también establece la transferencia del sistema de escuchas del Poder Ejecutivo a la Procuración General de la Nación, actualmente a cargo de Alejandra Gils Carbó, puesto que es "el único Ministerio extrapoder".
En su mensaje, Fernández de Kirchner responsabilizó a agentes de inteligencia por denuncias "insólitas" y "con un ritmo de vértigo" en su contra, luego de que se firmara el entendimiento con Irán para juzgar a los iraníes acusados por el atentado a la AMIA.
Según señaló la mandataria en un mensaje por cadena nacional, luego de la firma del memorándum con Irán se empezó a "observar que desde la SIDE comenzaron a bombardear este acuerdo".
"Allí se intensifican denuncias contra esta presidenta de lo más insólitas. Comienzan a sucederse con un ritmo de vértigo", resaltó Cristina Fernández y en esa maniobra también incluyó a "grupos de fiscales, grupos de jueces, denunciantes anónimos y periodistas amplificadores".