Los senadores nacionales no sólo cobran su dieta (salario) y
viáticos en moneda extranjera en sus viajes al exterior. A la lista de beneficios se suma una amplia flota de automóviles
(unos 70 vehículos, prácticamente uno por cada legislador) conducidos por choferes
con viáticos incluidos y disponibles para trasladarlos adonde lo deseen.
Incluso a sus propias provincias, pese a que cada senador cuenta con 20 pasajes
aéreos por mes y 10 terrestres, también solventados por la Cámara.
Numerosos senadores aprovechan ese privilegio: al contar con un auto a
disposición para viajar a sus distritos, la mitad del cuerpo canjea los pasajes
por dinero en efectivo que le da el propio Senado, lo que en los hechos
significa un sobresueldo. Su dieta ronda hoy los 58.000 pesos, en bruto.
El plus que reciben les permitiría compensar buena parte de lo que pagan en
concepto de impuesto a las ganancias.
Por cada tramo aéreo canjeado se reciben $ 670, y por los terrestres, $ 295.
Así, si un senador canjea la totalidad de sus pasajes, recibe un extra en
efectivo de $ 16.350 mensuales.
Este beneficio doble -viajar a sus provincias en autos oficiales y la
posibilidad de canjear sus pasajes por dinero- le provoca al Senado una sangría
de fondos. De hecho, próximamente se adquirirán 20 autos cero kilómetro porque,
de tanto uso por parte de los senadores, buena parte de la flota está
sobrepasada en kilómetros.
Así lo admitió el director general de Administración del Senado, Carlos
Dichiara. "Algunos recorrieron más de 600.000 kilómetros", reveló, e
indicó que con esta compra la Cámara alta tendrá entre 60 y 70 autos. Casi un
vehículo por senador (son 72 en total).
En la Cámara de Diputados el régimen es bastante más acotado que en el
Senado. En primer lugar, porque cuenta con una flota de aproximadamente 60
automóviles para todo el cuerpo -de 257 miembros-, y sólo un puñado de
legisladores (jefes de bloque y presidentes de comisiones importantes) cuentan
con un coche con chofer asignado. Los autos raramente se utilizan para viajar a
las provincias, confirman las autoridades administrativas del cuerpo.
"No podríamos solventar un sistema como el que rige en el Senado. Es
muy costoso", indican los voceros.
Es por esa razón que en la Cámara baja buena parte de los diputados del
interior utiliza sus pasajes terrestres y aéreos para trasladarse hacia la
Capital y son muy pocos los que los canjean en su totalidad. Los que sí lo
hacen con mayor frecuencia son aquellos oriundos de la Capital y de la
provincia de Buenos Aires, que no necesitan los pasajes para viajar distancias
mayores. Según la información oficial del cuerpo, la suma total a percibir en
caso de canjear la totalidad de los tramos aéreos y terrestres es de 19.300
pesos mensuales.