La Argentina parecía encaminarse ayer rumbo a un nuevo default tras no haberse logrado avances en la reunión mantenida en Nueva York con el mediador designado por el juez Thomas Griesa, aunque a último momento se anunció un nuevo encuentro con los fondos buitre para hoy.
La reunión fue tensa, ya que los funcionarios argentinos se negaron a sentarse a la misma mesa que los representantes de los fondos buitre.
Así, la tercera reunión entre funcionarios argentinos y el mediador judicial ante los fondos, Daniel Pollack, concluyó sin acuerdo, mientras la presidenta Cristina Fernández se reunía con el ministro de Economía, Axel Kicillof, en la Casa Rosada.
Todo cuando el país está a menos de una semana de caer en otra cesación de pagos, ya que el plazo vencerá el 30 de julio próximo, y con el FMI alertando sobre las consecuencias negativas que tendría una cesación de pagos.
En un comunicado, el fondo NML Elliott de Paul Singer dijo, tras el encuentro en Nueva York, que "el Gobierno argentino dejó en claro que elige ir al default la semana próxima". Pollack, por su parte, sostuvo en un comunicado que "las cuestiones que separan a las partes siguen sin resolverse en este momento", al confirmar que no hubo acercamiento de posiciones en las reuniones que mantuvo por separado.
"El tiempo de la República para evitar el default es corto", alertó el mediador en el comunicado en que agregó que espera nuevas reuniones con las partes en los próximos días.
La reunión entre la delegación argentina y los representantes de los fondos buitre con el mediador designado por la justicia estadounidense concluyó luego de tres horas en el piso 27 del edificio ubicado en el 245 de Park Avenue, en Manhattan, Nueva York.
La procuradora del Tesoro, Angelina Abbona; el secretario de Finanzas, Pablo López y el secretario de Legal y Administrativo del Ministerio de Economía, Federico Thea, participaron de la reunión con el mediador judicial, junto a los abogados que representan a la Argentina ante las cortes norteamericana.
Por los fondos buitres estuvo el abogado Edward Friedman, del fondo Aurelius Capital, quien tras la reunión sostuvo que "la Argentina tiene absoluta falta de voluntad para resolver el problema".