Ariel Lijo no tiene dudas. Amado Boudou, junto a su socio José María Núñez Carmona, habrían adquirido Ciccone mientras el Vicepresidente era ministro de Economía.
Ariel Lijo no tiene dudas. Amado Boudou, junto a su socio José María Núñez Carmona, habrían adquirido Ciccone mientras el Vicepresidente era ministro de Economía.
El objetivo era apropiarse de una empresa monopólica con el fin de contratar con el Estado Nacional la impresión de billetes y de documentación oficial.
Lijo describió la operación como una "maniobra", como se reproduce a continuación:
"Para la adquisición de Ciccone se utilizó la empresa The Old Fund (TOF). TOF fue originalmente adquirida el 1 de septiembre de 2009 para facturar un negocio relativo a la reestructuración de la deuda pública de la Provincia de Formosa, en el que intervinieron Amado Boudou y José María Núñez Carmona— amigos desde la adolescencia en Mar del Plata y socios comerciales— junto con Alejandro Vandenbroele —conocido de ambos—. Dicha empresa, de objeto amplio y dueños anónimos, no había tenido funcionamiento hasta el momento y contaba con una sola empleada.
En dicha negociación, Boudou intervino en su carácter de Ministro de Economía y en fecha 11 de marzo de 2010 firmó una addenda al convenio original entre el Gobierno Nacional y el Gobierno provincial que implicó, finalmente, la emisión del título de deuda por $ 312.941.277, 63 y un ingreso para TOF de $ 7.667.161, que se cobró el 21 de mayo de 2010, en lo que fue su primera factura emitida.
En ese momento, el Estado habría tenido intenciones de adquirir la empresa concursada "Ciccone Calcográfica" para la impresión de papel moneda, debido a que la producción de billetes de Casa de la Moneda era insuficiente. A raíz de un pedido efectuado por AFIP, el 15 de julio de 2010 el Juzgado Comercial n° 8 decretó la quiebra de la empresa "Ciccone Calcográfica".
Al día siguiente, la firma fue ofrecida por AFIP a Casa de la Moneda para que continúe con la actividad; hecho que dio inicio al expediente 39.183/2010. Tal circunstancia determinó que los dueños de la empresa —la familia Ciccone— buscaran la aprobación de un plan de pagos en la AFIP y así se levantara la quiebra. En este sentido, Guillermo Reinwick, yerno de Nicolás Ciccone, habría hablado con Gabriel Bianco quien lo habría conectado con Amado Boudou y Núñez Carmona.
Boudou y Núñez Carmona se habrían interesado en el negocio que implicaría adquirir Ciccone y lo habrían materializado a través de la firma TOF, puesto que permitía el anonimato de sus verdaderos dueños debido a que estaba integrada por sociedades extranjeras que emiten acciones al portador. Asimismo, la maniobra se habría materializado con división de funciones: Boudou habría aportado su condición de funcionario público y Núñez Carmona habría realizado, como privado, aquello que Boudou no podía, justamente por su cargo. En razón de que el ministro de Economía no podía adquirir el monopolio de la producción de billetes, y que Núñez Carmona tampoco podía hacerlo debido a su pública relación con él, asignaron a Alejandro Vandenbroele ese rol, quien ya actuaba como representante de la firma TOF.
En este sentido, para negociar
la adquisición de la empresa, Boudou y Nuñez Carmona se habrían
reunido, al menos, en dos oportunidades con los dueños de la firma
"Ciccone Calcográfica" (una en Telefe el 29 de julio de 2010 y otra
posterior en I Fresh Market el 1 de septiembre de 2010). A su vez, Nuñez
Carmona y Vandenbroele se habrían reunido, al menos, en tres
oportunidades (una en Bice, y dos en el Hotel Hilton).
Como conclusión de esas reuniones, el 1 de septiembre de 2010, TOF –firma de capitales extranjeros— adquirió la mayoría accionaria de la firma "Ciccone Calcográfica". El acuerdo consistió en la cesión del 70% de la empresa — incluidos los títulos de créditos de varios acreedores—, a cambio del levantamiento de la quiebra, de la aprobación del plan de pagos de la deuda fiscal, de la inyección de capitales para recuperar su productividad y del pago de 50.000 dólares mensuales a cada uno de los dueños originales por el know how.
Una vez que se concretó la operación, se habría puesto en marcha el
salvataje de la empresa para así lograr el objetivo final de contratar
con el Estado Nacional para la impresión de billetes.
En
primer término, se habría logrado el aval de la AFIP, lo que resultaba
imprescindible para el levantamiento de la quiebra. En este sentido, el
31 de agosto de 2010, un día antes de que se adquiriera formalmente
"Ciccone Calcográfica", y sólo 45 días después de que se decretara la
quiebra solicitada por la propia AFIP, el ente regulador cambió su
posición y se presentó en el expediente manifestando su voluntad de
otorgar un plan de facilidades de pago. Asimismo, dos semanas después de
la venta de "Ciccone Calcográfica", el 14 de septiembre de 2010, la
AFIP contestó el traslado del juez comercial, y prestó expresa
conformidad para el levantamiento de la quiebra, condicionado a la
presentación de un plan de pagos. Sin embargo, dos días después de esa
manifestación, el 16 de septiembre de 2010, la AFIP otorgó apoyo
incondicional. Paralelamente, el 3 de septiembre de 2010, Olga Ciccone
aportó ante el juez de la quiebra la conformidad de Vandenbroele, como
cesionario de los créditos de "Ciccone Calcográfica" y representante de
TOF, sin informar, Vandenbroele, que TOF no sólo era cesionario sino
también dueño del 70% de la firma.
En segundo término,
se procedió al depósito del dinero necesario. El 3 de septiembre de
2010, TOF depositó en el expediente de quiebra la suma de $567.000 pesos
en concepto de honorarios impagos a la sindicatura. El 7 de septiembre
de 2010, Miguel Castellanos, director de la firma London Supply y
conocido desde la infancia de Nuñez Carmona, Boudou y Vandenbroele, a
través de su empresa, ordenó la transferencia de $ 1.800.000 pesos a la
cuenta del fuero comercial. Finalmente, el 14 de octubre de 2010, TOF
habría depositado $1.986.753 pesos. Como consecuencia, finalmente, el 24
de septiembre de 2010 se levantó la quiebra, circunstancia que se
efectivizó el 19 de octubre de 2010.
En tercer
término, para obtener la posesión de la firma — debido a que el juez de
la quiebra, el 25 de agosto de 2010, otorgó el arrendamiento de la
planta a la firma Boldt SA, por el término de un año— a fines de octubre
de 2010, Nuñez Carmona, a través de Lautaro Mauro, se habría reunido
con Gabella —director de Boldt SA. En esa oportunidad, Nuñez Carmona se
habría presentado como representante de Boudou, y le habría referido que
habían comprado "Ciccone Calcográfica", le habría exigido que
abandonaran la planta y le habría dicho que, en caso de no hacerlo,
Boldt podía tener problemas con la AFIP y en futuras contrataciones con
el Estado. En diciembre de 2010, Boldt SA recibió una sanción de la
Secretaría de Comercio, en la que se dispuso el cese de la vigencia del
contrato y una multa diaria de $ 15.000 pesos por cada día de demora en
el desalojo. En junio de 2011, Boldt abandonó la planta.
En
cuarto término, con la finalidad de que Ciccone Calcográfica sea
contratada por el Estado Nacional, Boudou habría interrumpido una
licitación que tramitaba en Casa de la Moneda, que permitía el
autoabastecimiento de la producción de la totalidad de las demandas de
billetes del Banco Central.
Concretamente, el 16
de junio del año 2009 se inició en Casa de la Moneda una licitación
pública para adquirir el equipamiento integral para la producción de
billetes, donde se calculó una inversión de $521.723.160, aprobada el 27
de agosto de 2009 por la Dirección Nacional de Inversión Pública del
Ministerio de Economía.
Luego de casi un año y
medio de avanzado trámite, Amado Boudou, en su calidad de Ministro de
Economía, habría ordenado verbalmente no otorgar el aval requerido por
el Banco Nación para el otorgamiento del crédito necesario para
efectivizar la compra de los equipos. En este sentido, el 2 de noviembre
de 2010, pocos días después de que se modificara la composición
accionaria de TOF, se corrió vista a la Gerencia de Administración y
Finanzas de Casa de la Moneda y, al día siguiente, esa gerencia informó
que no se contaba en el presente o futuro inmediato con los fondos
suficientes para constituir una carta de crédito por el total de la
inversión.
Finalmente, se dejó sin efecto la licitación y se ordenó desglosar el requerimiento de compra.
En
quinto término, y paralelamente, se habría procurado obtener el
certificado fiscal para contratar con el Estado Nacional. Para ello,
primero se tramitó un plan de pagos ante la AFIP, ilegal por vía
administrativa, que incluía la quita de intereses, honorarios y multas.
En ese marco, el 25 de octubre de 2010, Resnick Brenner, Jefe de
Asesores de AFIP, realizó un dictamen dirigido al Administrador
Federal donde consideró, de forma inédita en esa clase de trámites, que
era menester obtener la opinión del Ministro de Economía, respecto
del temperamento que debía adoptarse. En virtud de ello, el día 8 de
noviembre de 2010, Boudou, en su calidad de Ministro de Economía, firmó
la nota n° 154 dirigida al Administrador Federal donde opinó que, si
bien no era de su competencia pronunciarse al respecto, la concesión del
plan de pagos se correspondía con las políticas generales del gobierno.
En consecuencia, el 18 de noviembre de 2010,
Resnick Brenner dictaminó a favor de la concesión del plan de pagos
ilegal, que Ricardo Echegaray rechazó de puño y letra, oportunidad en la
que afirmó que el plan debía ajustarse a derecho (Resolución 970).
En
virtud de que Ricardo Echegaray frustró el plan de pagos ilegal, a
Ciccone Calcográfica no se le otorgó el certificado fiscal para
contratar con el Poder Judicial de la Nación Estado. Por ello, durante
el año 2011, la firma —que, luego de la adquisición, pasó a llamarse
Compañía de Valores Sudamericana (CVS) — habría llevado a cabo un
negocio privado de impresión de boletas electorales con el Frente para
la Victoria, partido para el que Amado Boudou era candidato a
vicepresidente. Ese negocio habría sido tercerizado por CVS, ya que la
empresa no contaba con las máquinas necesarias para hacer la tarea y,
además, se habría desarrollado sin la intervención del Síndico de la
quiebra ni del Gerente de Administración de la empresa, quienes habrían
desconocido los términos del acuerdo debido a que no existiría un
contrato escrito. Dicha operación le habría reportado a CVS un ingreso
de $ 12.212.953,09.
Una vez que Boudou fue elegido
vicepresidente, el 14 de noviembre de 2011, CVS, a través de
Vandenbroele, solicitó un nuevo plan de pagos ante la AFIP, que fue
aprobado el 25 de noviembre de 2011 y desembocó en la concesión del
certificado fiscal para contratar con el Estado, el 13 de diciembre de
2011. Es decir, tres días después de que Boudou asumiera como
vicepresidente.
Finalmente, en sexto término, se
habría cumplido el objetivo último de la maniobra: la contratación con
el Estado Nacional para la impresión de billetes de curso legal. Así, el
6 de septiembre de 2011, cuando todavía no se habían iniciado las
gestiones ante la AFIP para la aprobación del segundo plan de pagos y la
obtención del certificado fiscal, CVS, a través de Vandenbroele se puso
a disposición de Casa de la Moneda para cubrir impresiones de billetes,
lo que dio inicio a la reapertura del expediente n° 39.183 que culminó
el 16 de abril de 2012 con la firma del contrato entre CVS y Casa de la
Moneda. Se acordó la impresión de 410.000.000 de billetes, por los que
se abonaría el 58,74% del precio neto por millar que acepte el Banco
Central, según cada denominación de billete, más IVA, y un canon
locativo sobre la planta.