martes 24 de marzo de 2026
José capdevila complica al vice presidente

Por amenazas se fue del país un testigo clave del caso Ciccone

Dejó dos cartas en las que asegura que tiene que se va porque teme por su vida y nadie de los que tienen responsabilidad "lo cuidan".

Por Redacción El Ancasti
Un ex funcionario del Ministerio de Economía, cuyo testimonio podría complicar al vicepresidente Amado Boudou en el caso Ciccone, decidió irse de la Argentina, luego de haber denunciado amenazas durante las últimas semanas. 
Se trata de José Guillermo Capdevila, ex director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía durante la gestión de Amado Boudou, entre 2009 y 2011.

Capdevila tenía previsto declarar como testigo ante el juez federal Ariel Lijo en el marco de la causa Ciccone, pero –según dijo- decidió irse del país sin detallar el destino, acorralado por las amenazas que sufría y por cuya denuncia el juez federal Sebastián Casanello tiene abierta una causa.

"Por medio del presente vengo a hacer saber que en atención al hecho que se investiga (...) me ausentaré del país dado que temo por mi integridad física y regresaré en la medida en que considere que están dadas las condiciones que garanticen mi seguridad", indicó Capdevila en dos escritos que presentó ante el juez Lijo y Casanello.
Poco antes de salir del país, Capdevila confirmó las amenazas que padecieron él y algunos familiares: dijo que fue abordado por dos hombres en la calle que lo amenazaron días antes de la fecha prevista para que declarara frente a Lijo.

Según denunció, hubo otros incidentes con "seguimientos muy sospechosos y repetidos hechos a familiares en vehículos durante largos recorridos en la Ciudad de Buenos Aires y en la Provincia de Buenos Aires".
"Temo por mi vida y nadie de los que tienen la responsabilidad institucional y moral fueron capaces de cuidarme. Supongo que cuando las condiciones de seguridad estén dadas podré venir, volver a mi país a declarar como testigo y podré seguir desde el lugar que me toque tratando de hacer lo mejor por nuestra Argentina", contó, en una carta enviada a los medios.

Y agregó: "Lo que quiero que se sepa es que nadie del Gobierno, ni de la Justicia, ni de las fuerzas de Seguridad, ni de la oposición se ha puesto en contacto conmigo para darme apoyo y mucho menos protección alguna (a los que les corresponde), como se le debería dar a un testigo (llamado clave) amenazado en una causa de tanta relevancia institucional".

Capdevila es el funcionario que en 2010 había recomendado a Boudou no opinar sobre la carta que le había enviado el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, respecto de qué hacer con la empresa Ciccone, que había solicitado un plan excepcional de pagos.

Con todo, el entonces ministro de Economía firmó una nota el 8 de noviembre de 2010, en la que le indicó a Echegaray que "sin mengua del interés fiscal, proceda a la sustanciación de la petición formulada por Ciccone Calcográfica de conformidad con las atribuciones que le son propias".

Entonces, la compañía se encontraba en concurso de acreedores desde el 2001 y luego en quiebra por pedido de la AFIP, tras lo cual fue rescatada por fondos supuestamente de allegados a Boudou.

Capdevila le había recordado a Boudou que la AFIP es un organismo autárquico y que por eso no le correspondía al Ministerio de Economía "dar instrucción sobre el curso de acción que debe adoptar en relación con el pedido de acción efectuado por Ciccone".

Boudou es investigado por la posible comisión de los delitos de negociaciones incompatibles con la función pública, lavado de dinero y tráfico de influencias.

Le había recomendado a Boudou que no opinara

José Guillermo Capdevila era el director general de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía a fines de 2010, cuando la AFIP le pidió a Amado Boudou opinara sobre el pedido de moratoria de la ex Ciccone Calcográfica. A más de tres años de aquel episodio, decidió dejar el país acorralado por amenazas ante la posibilidad que brinde un testimonio clave.

Capdevila, un veterano funcionario del Palacio de Hacienda, alertó a Boudou que no podía ni debía opinar sobre el pedido de la empresa. Boudou, sin embargo, como ministro de Economía avaló con su firma una nota para que la AFIP le concediera un plan excepcional de pagos a la nueva Ciccone, que además solicitaba una quita multimillonaria.

Según lo publicado por LaNación.com a pesar de las advertencias de Capdevila, Boudou firmó una nota el 8 de noviembre de 2010, en donde le indicó al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, que "sin mengua del interés fiscal (...) proceda a la sustanciación de la petición formulada por Ciccone Calcográfica de conformidad con las atribuciones que le son propias".
Aquel proceso es una instancia fundamental dentro de la causa. Y Capdevila se convirtió en un testigo clave del caso Ciccone.
Pero por ahora no pudo declarar frente al juez federal Ariel Lijo: de hecho, se fue el lunes de la Argentina, acorralado por las amenazas que declaró padecer durante las últimas semanas.
En 2010, Capdevila le recordó a Boudou, en un escrito de tres carillas, que la AFIP es autárquica y que no le correspondía al Ministerio "dar instrucción sobre el curso de acción que debe adoptar en relación con el pedido de acción efectuado por Ciccone". 
La nota 
Con fecha de lunes 8 de noviembre de 2010, el dictamen de Capdevila, fue contundente. Tanto al oponerse a que el ministro Amado Boudou opinara sobre el pedido de moratoria de la ex Ciccone Calcográfica como al consignar que los datos con los que avanzaba la AFIP eran, cuando menos, escasos e insuficientes.
A lo largo de los siguientes doce párrafos del dictamen DGAJ 222.012, Capdevila expuso además la incompetencia de Boudou para opinar sobre Ciccone y las facultades propias con las que contaba Echegaray para decidir por sí solo.
"No existe una relación jerárquica entre la AFIP y esta cartera, por lo que esta última no puede abocarse a la decisión de los asuntos correspondientes a la competencia de aquella ni tampoco es posible que le imparta instrucciones sobre cómo debe resolver aquellas cuestiones o qué curso debe darles", argumentó Capdevila.
Recién tras tres carillas -y 102 líneas después- de argumentos legales vertidos en la misma senda, Capdevila dejó abierta la posibilidad, en apenas un párrafo, de que Boudou sí expresara su posición oficial. Pero, aclaró, sólo para "recordarle al organismo [por la AFIP] la política económica general sentada por esta cartera".
Ese mismo lunes 8, sin embargo, Boudou decidió firmar una nota que era favorable a la ex Ciccone.

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