Miles de personas protestaron ayer en la ciudad de Washington contra la discriminación racial y exigiendo justicia para todos por igual, luego de que dos policías quedaran recientemente absueltos de cargos por la muerte de dos personas de color.
Miles de personas protestaron ayer en la ciudad de Washington contra la discriminación racial y exigiendo justicia para todos por igual, luego de que dos policías quedaran recientemente absueltos de cargos por la muerte de dos personas de color.
La marcha, convocada a metros del Capitolio bajo el lema "Justicia para todos”, reunió a miles de manifestantes que llegaron desde diferentes puntos del país con el objetivo de impedir que vuelvan a ocurrir nuevos casos como el de Eric Garner, que murió en julio, luego de que un policía lo asfixiara al ejecutarle una llave de estrangulamiento, o el de Michael Brown, que murió bajo el arma de un policía que le disparó al joven indefenso.
Para Hamilton, lo sucedido en los casos de Eric Garner o de Michael Brown, es resultado de que se está "en el siglo XXI y la fuerza policial está funcionando aún bajo los mecanismos del siglo XVIII. Eso tiene que terminar”, afirmó la oriunda de Harlem, Nueva York.
Hasta la gran Avenida Pensilvania que hoy estaba cortada al tránsito y colmada por manifestantes con cientos de carteles con la leyenda "Black Lives Matter” (las vidas de los negros importan), llegó también James "Cool Breeze” Gray, en uno de los tantos ómnibus que salieron desde distintas ciudades.
James Gray decidió emprender el viaje para formar parte del cambio, pero además para compartir su historia, en la que no sólo logró salvar su vida, sino que obtuvo algo que hoy todos reclamaban: Justicia e igualdad.
"Cool Breeze”, como pidió que se lo nombrara, sobrevivió a una golpiza que la policía de Nueva York le propició en 2012, tras pararlo en la calle y acusarlo de beber cerveza en la vía pública.
"Yo no estaba bebiendo cerveza. No estaba bebiendo nada”, relató a Télam el abogado afro americano, recordando que luego de un breve intercambio de palabras con los agentes, tres de ellos comenzaron a pegarle.
Gray demandó a sus atacantes y tras un año y medio de litigio, la justicia le dio la razón e hizo responsable a la Policía de Nueva York por el daño.
Campesinos se arman en México
La contracara pobre y acotada que los campesinos del estado de Guerrero oponen a las bandas del crimen organizado son los pequeños grupos de autodefensa que organizaron en cada comunidad para evitar que los cárteles se asienten con su poder y les cobren "paisaje" para que los dejen trabajar.
En el largo camino de montaña que lleva de Ayotzinapa a Tecoanapa, el municipio de donde era oriundo Alexander Mora Venancio, el único estudiante cuyos restos hasta ahora fueron identificados de los 43 secuestrados, aparecen cada tanto en la entrada de algún pueblo grupos de hombres vestidos con las mismas remeras oscuras y armados. Pero a diferencia de las autodefensas de Michoacán, otro estado tanto o más violento que Guerrero, estos hombres no portan fusiles de alta potencia ni otras armas modernas, tienen antiguas escopetas y fusiles de caza con las que están decididos a no dejar pasar a los que quieren llevarse una parte de su trabajo, una tajada de su pobreza. Ramón García Mora es tío del estudiante normalista secuestrado junto a otros 42 estudiantes de Ayotzinapa y único identificado hasta el momento a partir de restos óseos.