Quién es Noelia Ramos Castillo, la joven que luchó para recibir la eutanasia, pese al rechazo de su familia
La joven de 25 años padece una paraplejía irreversible tras haber intentado quitarse la vida tirándose de un quinto piso luego de sufrir un abuso sexual grupal.
Noelia Castillo Ramos, de 25 años, se prepara para recibir este jueves la eutanasia, luego de casi dos años de lucha judicial contra su padre, quien no estaba de acuerdo con su decisión. La joven oriunda de Barcelona, España, pasó por todas las instancias durante 20 meses para conseguir su pedido.
Castillo Ramos padece una paraplejía irreversible. En vísperas de recibir la medicación que la ayudará a terminar con su dolor, explicó los motivos que la llevaron a su decisión final: "No tengo ganas de nada, ni de salir ni de comer. Dormir se me hace muy difícil, tengo dolores físicos diarios".
En su última entrevista con el programa Y ahora Sonsoles de Antena 3, la joven contó que tomó la decisión en 2024 y narró el "infierno" que vivió luego de haber sido agredida sexualmente dos veces (una grupal) y los intentos de suicidio posteriores. Antes de pedir la eutanasia, veía su mundo "muy oscuro".
Quién es Noelia Castillo Ramos
La joven no compartió su proceso en redes sociales, y tampoco es activa en ellas. El 4 de octubre de 2022 se tiró desde un quinto piso para terminar con su vida, pero sobrevivió. A raíz del impacto, sufrió una grave e irreversible lesión medular completa, una paraplejia que le impide moverse de cintura para abajo y le provoca fuertes dolores neuropáticos.
Según consignó El Mundo, la joven "no tenía metas ni objetivos" y se refirió a la "desunión" dentro de su familia y el impacto que tuvo su pedido de eutanasia: "Mi padre no ha respetado mi decisión y nunca lo hará". Ella nunca dudó de su lucha. "Ninguno de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija", señaló. "Yo simplemente quiero irme en paz y dejar de sufrir", concluyó.
La lucha en la Justicia
Frente a la depresión y a los dolores por la lesión medular, Noelia había decidido por la muerte asistida. En primera instancia, su pedido había sido aprobado por los organismos médicos correspondientes y contó con el aval de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, que consideraron que cumplía con todos los requisitos exigidos.
Sin embargo, su padre—con respaldo de la organización de Abogados Cristianos—- presentó distintos recursos judiciales para frenar el procedimiento. Desde entonces, se dio lugar a una extensa cadena de resoluciones judiciales que demoraron el pedido de Noelia durante casi dos años.
Finalmente, el Tribunal Constitucional desestimó el último recurso presentado por la familia al no detectar una vulneración de derechos fundamentales, lo que no dejó margen para nuevas apelaciones en España. Pero el conflicto escaló hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en Estrasburgo, donde se presentó una medida cautelar para frenar el procedimiento. Sin embargo, la presentación fue rechazada en marzo de este año y despejó el camino para que Noelia acceda a la eutanasia.