viernes 2 de enero de 2026
Primera misa de 2026

La reflexión del Papa León XIV en la misa de Año Nuevo: "El mundo no se salva afilando espadas"

El pontífice llamó a vivir 2026 como un camino de reconciliación, perdón y paz inspirada en la fe cristiana.

Papa León XIV presidió por primera vez la misa de Año Nuevo en la basílica de San Pedro, en una ceremonia que también marcó la 59ª Jornada Mundial de la Paz. Desde el altar, el pontífice exhortó a evitar la violencia y a buscar el perdón y el entendimiento como caminos prioritarios hacia la paz.

En su homilía, el pontífice, nacido en Chicago, evocó a San Agustín y subrayó la gratuidad del amor divino. En sus palabras: “Esto para enseñarnos que el mundo no se salva afilando las espadas, juzgando, oprimiendo o eliminando a los hermanos, sino más bien esforzándose incansablemente por comprender, perdonar, liberar y acoger a todos, sin cálculos y sin miedo”.

La reflexión del Papa León XIV en la misa de Año Nuevo

El Papa León XIV alentó a considerar el 2026 como una oportunidad para recomenzar. Frente a cerca de 5.000 fieles dijo: “Es hermoso pensar así el año que comienza: como un camino abierto, por descubrir, en el que aventurarnos, por gracia, libres y portadores de libertad, perdonados y dispensadores de perdón”. La idea fue recibir el año con reconciliación.

El pontífice instó a profundizar la fe y a abrazar una visión de paz “desarmada y desarmante”, poniendo atención en los más humildes. Recordó el cierre del Jubileo iniciado por el papa Francisco y pidió a los creyentes sostener el propósito expresado: “Que este sea nuestro compromiso, nuestro propósito para los meses venideros y para toda nuestra vida cristiana”.

León XIV, elegido en mayo pasado, protagonizó su primer inicio de año como pontífice en un templo vaticano con miles de fieles. La ceremonia combinó tradición litúrgica y un llamado pastoral claro: priorizar el perdón sobre el juicio. Sus palabras buscaban poner en tensión la lógica de la fuerza frente a la lógica del cuidado.

La reflexión sobre San Agustín

Al evocar la figura del niño recién nacido, desnudo e indefenso, el pontífice retomó la imagen que San Agustín emplea para hablar de la gratuidad del amor divino y subrayó el contraste entre ese gesto y la cultura de la violencia. Recordó, textualmente, que “el mundo no se salva afilando las espadas” como advertencia moral.

Con la solemnidad de María Santísima Madre de Dios y la coincidencia con la 59ª Jornada de la Paz, Papa León XIV dejó un mensaje de esperanza y exigencia ética para el comienzo del 2026. Convocó a que la vida cristiana se traduzca en gestos concretos de perdón y en políticas que protejan a los más vulnerables.

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