Se realiza todos los años, pese a las recurrentes quejas de
los vecinos del exclusivo vecindario de Surrey, en el Reino Unido. El valor de
la entrada es de 100 dólares y quienes participan de ella llegan en sus
automóviles y camionetas de última generación. Todos conocen las reglas: una
vez en la propiedad, casi todo está permitido. Salvo matar.
Así terminó la última fiesta swinger que se desarrolló en la
noche del domingo en una propiedad valuada en 1.300.000 dólares de Church Lane,
Headley, Surrey. Un hombre resultó asesinado y varios fueron heridos, mientras
la policía intenta determinar qué fue lo que ocurrió hacia las 2.30 am de la
madrugada de hoy lunes.
Un hombre de alrededor de 30 años fue hallado inconsciente
por los oficiales de policía que se acercaron con ambulancias, helicópteros y
patrullas a la mansión donde se desarrollaba la fiesta. A los pocos minutos,
antes de que pudiera ser trasladado a algún centro médico, murió, producto de
uno de los disparos.
Los vecinos dieron aviso a la policía que alrededor de ese
horario se producía un gran disturbio en la propiedad que por tercer año
consecutivo realiza esa multitudinaria reunión anual. En total la noche del
domingo llegaron 500 invitados al lugar. Tras los incidentes, los testigos
aseguraron que varias camionetas 4×4 Land Rover y otros autos de gran
cilindrada salieron a toda prisa de la escena.
"Podías ver personas saliendo de la propiedad cubiertas
con mantas y obviamente angustiados de manera extrema. Vi a una joven en
completo shock. Era un caos, había policía por todos lados, oficiales armados,
un helicóptero sobrevolando, todo el vecindario conmovido esta mañana",
indicó un vecino a la prensa local, quien prefirió no ser identificado.
Más temprano en la noche, quienes sufren cada año esta
fiesta sexual se habían quejado por el ruido que producía la fiesta y que
impedía que el resto de los propietarios de las viviendas linderas pudiera
descansar correctamente.
La situación puso en alerta al consejero de la comunidad
David Preedy quien dejó registrado que la policía se dirigió al lugar para
pedirle a los organizadores que tuvieran en consideración al resto del
vecindario. Horas después, la muerte se haría presente en el lugar.
La Policía de Surrey lanzó una cacería para intentar dar con
los sospechosos de haber asesinado a una persona y herido a otras. Pidieron a
la población local que aporte cualquier rasgo o signo de los automóviles en los
que se movían.
Una vecina estaba muy disgustada al encontrar un condom y un
pañuelo lleno de sangre en la acera. "Este es el tercer año que hicieron
una fiesta sexual salvaje. Es ridículo". Otro de los testigos que se vio
impactado por lo ocurrido indicó que al oir los disparos creyó que se trataba
de un atentado. "Creímos que se trataba de un ataque terrorista o algo
similar porque la Casa de Gobierno de Headley está a la vuelta", subrayó
Harry Higgs.
La fiesta fue promocionada durante días por redes sociales.
La tarjeta de invitación indicaba el lugar, recordaba que se trataba de la
tercera de esas celebraciones y era calificada como una Pool Party, un
eufemismo conocido entre los concurrentes.
La exclusiva propiedad de Lane Headley tiene un valor de
1.300.000 dólares y es rentada a 6000 dólares al mes. Posee seis habitaciones y
hasta una pileta cubierta, además de la que puede observarse en su inmenso
jardín. Sus vecinos inmediatos son variados: desde un reconocido pub local
llamado The Cock Inn, la Iglesia Santa María la Virgen, hasta un pequeño
cementerio.