Un estudio del Karolinska Institute (Suecia) asegura que una de las grandes causas de los divorcios se debe en gran medida cuando la oxitocina se encuentra en niveles bajos.
Un estudio del Karolinska Institute (Suecia) asegura que una de las grandes causas de los divorcios se debe en gran medida cuando la oxitocina se encuentra en niveles bajos.
Para el estudio examinaron el ADN de más de mil 800 parejas que llevaban juntas más de cinco años. Tomaron muestras de saliva de las mujeres para valorar los efectos de la oxitocina y se descubrió que las que presentaban baja esta hormona hablaban 50 % más de crisis matrimonial y divorcio que las que presentaban valores normales.