"El avión se estrelló cuando trataba de dar otra vuelta y no durante el aterrizaje, como se dijo al principio. Hasta ese momento todo era normal: los pilotos se comunicaban con la torre de control y el capitán anunció que emprendía otra vuelta”, explicó el corresponsal de la televisión pública rusa "Rossia 24".
El servicio internacional Flightradar24, que se dedica al seguimiento de vuelos en todo el mundo, avaló esa versión al afirmar que el Boeing "tomó altura tras enfilar hacia su segundo aterrizaje, y enseguida empezó a caer bruscamente a una velocidad de 21.000 pies al minuto (106 metros por segundo)".
Los investigadores del Comité de Instrucción de Rusia trabajan sobre todas las versiones posibles, "entre ellas un error de la tripulación del avión, un fallo técnico de la aeronave y las malas condiciones meteorológicas", señaló el portavoz de ese órgano judicial, Vladímir Markin, en declaraciones que reprodujo la agencia EFE.
Las autoridades rusas esperan que las dos cajas negras del aparato, que fueron localizadas, ayudarán a esclarecer las circunstancias del siniestro.
En cualquier caso, el vuelo FZ 981 procedente de Dubai sobrevolaba el aeropuerto de Rostov del Don en unas condiciones meteorológicas muy adversas, en medio de una densa niebla, lluvia y un fuerte viento lateral, con rachas de hasta 70 kilómetros por hora.
En ese marco, poco antes del accidente otro vuelo de la compañía rusa Aeroflot desistió de aterrizar en Rostov del Don tras tres intentos fallidos por el clima.
Los servicios de rescate trabajan en recuperar los cuerpos entre un mar de restos del avión esparcidos en un radio de 200 metros alrededor del epicentro del accidente.
Entre los 55 pasajeros fallecidos había 44 ciudadanos rusos, 8 ucranianos, 2 indios y un uzbeko, según datos de FlyDubai, que agregó que casi todos eran turistas que habían pasado sus vacaciones en Dubai.