"Tuve el presentimiento de que se trataba de un interesante dibujo del siglo XVI que requería más trabajo", dijo Prate, quien de esta forma buscó una segunda opinión y llegó hasta el experto Patrick de Bayser. Las dudas respecto a la autoría de esa obra de 7 por 5 pulgadas comenzaban a despejarse.

Ambos creían estar cerca de la solución del enigma al cual se enfrentaban. Pero no conformes, convocaron a una tercera experta, esta vez de Nueva York, para que arrojara claridad sobre el misterio. Carmen C. Bambach, curadora del Museo Metropolitano de Arte, fue quien finalmente reveló el tesoro que tenía oculto el médico del centro de Francia.

"Mis ojos se salieron de sus órbitas", dijo Bambach al revisar el dibujo. No podía creer lo que tenía frente a sí: era una obra de Leonardo da Vinci, que fue valuada por la casa Tajan en 15,8 millones de dólares. Se trata de un boceto de El martirio de San Sebastián, una de las mayores obras del genio florentino. Ahora, la experta en Da Vinci y conocedora absoluta de sus bocetos a lo largo de tiempo espera que esta pieza sea comprada por un museo francés, así podría ser disfrutada por un amplio público. El tiempo dirá quién desembolsará esa suma.