Los latinos eran el arma secreta de los demócratas para ganar la elección y un número récord acudió a las urnas, pero eso no alcanzó para impedir que el outsider populista Donald Trump conquiste la Casa Blanca.
Menos latinos y negros -tradicionalmente demócratas- votaron por Hillary Clinton que en 2012 por su antecesor Barack Obama, el primer presidente negro de la historia de Estados Unidos. Y aunque el voto latino creció "fue sin duda récord" señalaron, pero fue mitigado por un alza de votantes blancos no hispanos y menos educados que apoyaron a Trump en todo el país. Unos 27,3 millones de latinos estaban registrados para votar, pero lo hicieron poco más de 13 millones.