El ex presidente colombiano Álvaro Uribe, fuerte opositor a los acuerdos de paz del gobierno y las FARC e impulsor del No en el plebiscito del domingo 2, reclamó ayer que las nuevas negociaciones con la guerrilla sean "públicas” y su partido se declaró preocupado por la actitud "arrogante” de algunos ministros que buscan "condicionar” las nuevas conversaciones. Uno y otro pronunciamiento parecen tener el objetivo de ocupar el centro de la escena en la nueva instancia de negociaciones y de capitalizar el triunfo del No tras la campaña que hizo el uribismo, mientras, del otro lado, las FARC y una organización de víctimas del conflicto reiteraron la necesidad de terminar con éxito el proceso. "Las reuniones sobre la modificación de los acuerdos se deben realizar en público porque evita tergiversaciones del Gobierno sobre lo que allí decimos", indicó Uribe por Twitter.




