Marcelo Crivella, un pastor evangélico que trató de hacer olvidar un pasado de intolerancia, fue elegido alcalde de Río de Janeiro, la segunda ciudad de Brasil, en el balotaje de unos comicios que confirmaron la hecatombe de la izquierda.
Marcelo Crivella, un pastor evangélico que trató de hacer olvidar un pasado de intolerancia, fue elegido alcalde de Río de Janeiro, la segunda ciudad de Brasil, en el balotaje de unos comicios que confirmaron la hecatombe de la izquierda.
Crivella, de 59 años, del partido de derecha PRB (Partido Republicano de Brasil) y pastor de la Iglesia Universal del Reino de Dios, obtuvo un 59,37% de los votos, frente a un 40,63% para Marcelo Freixo, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), según el cómputo del 99,97% de las mesas electorales.