Sin embargo, todavía falta un paso muy importante para lanzar el producto que ayudaría a millones de mujeres en todo el mundo a evitar el quirófano: las pruebas médicas. Aunque el doctor Salzhauer -quién está realizando los test correspondientes- admitió ser un poco escéptico acerca de estas tecnologías, señaló la importancia de mantener la mente abierta. "Hablé con el creador y no tiene ninguna buena razón científica por la que la vibración en los pechos durante cinco minutos haga crecer los senos. Evidentemente algo está sucediendo, por eso soy de mente abierta, todos los buenos científicos deberían tener la mente abierta ante algo como esto", dijo.
Y explicó: "Si funciona, se debe descubrir por qué. ¿Podría ser que la estimulación vibratoria haga que las células se multipliquen? Se pueden imaginar muchas teorías pero no se sabe hasta que se compruebe clínicamente".
El invento todavía está en etapa de desarrollo, pero es necesario una confirmación clínica para sustentar la evidencia empírica. "Sin duda se necesita un estudio más controlado para asegurar que fue el sostén el factor de cambio y no un aumento de peso o una variación hormonal. Lo que sí puedo asegurar es que hubo aumento de los pechos luego del uso del corpiño", cuenta Salzhauer. Necesitan simplemente que una universidad colabore con las pruebas para probarlo en al menos 100 mujeres, un ensayo "muy sencillo de lograr" según el cirujano, teniendo en cuenta las hordas de voluntarias que querrían probarlo.
Andrena, una estudiante de medicina de Miami hizo una prueba en mayo y su busto aumentó de talle 32B a 34C (algo así como de talle 85 a 90 en Argentina). "Obviamente yo también era escéptica también porque en un principio parece demasiado bueno para ser verdad, pero tuve que comprarme corpiños más grandes después de usarlo". Y agregó: "Además se han mantenido, que es lo que me preocupaba, pensé que podía ser un aumento temporal pero no fue así y no hubo efectos secundarios. Te hace cosquillas pero eso es todo, son sólo 5 minutos".
En sí, el método es sencillo, no es caro, ni demasiado sofisticado. Pero Milan no se atreve a hablar de la tecnología antes de que el producto salga a la venta y solo dice que la premisa básica es que la vibración aumenta el flujo de sangre mejorando la circulación. "No quiero hablar en profundidad sobre la tecnología todavía porque recién estamos recibiendo nuestras patentes y comenzando la empresa. Pero no es doloroso, no hay radiación dañina, es totalmente saludable y seguro para el cuerpo humano", asegura.
De acuerdo con sus observaciones, los cambios son permanentes: dos años después de que su novia Jelena lo utilizara por primera vez, hoy siguen manteniendo el aumento además de levantarlos y darles forma.
"El sujetador tiene que tener exactamente el talle de la mujer para que funcione", explica. "Después de una semana los pechos serán más grandes para el corpiño habitual, que se puede modificar en un principio pero después de tres o seis meses hay que comprar uno de tamaño más grande para llegar aún más lejos".
Finalmente, el creador comenta: "Se trata del cuerpo femenino. El cuerpo de la mujer es una cosa muy hermosa y se trata de embellecerlo de una manera natural. En todas las pruebas que hemos hecho ha habido una mejora psicológica muy grande, así como una mejora física. Las chicas que eran tímidas ahora se sienten más seguras. Muestran y realzan su feminidad, por eso me encanta ver el resultado de las pruebas. Nadie lo cree al principio, pero sólo basta con verlo".