CHILE- Herida por un escándalo de corrupción que tiene a su hijo como protagonista y con la popularidad en su mínimo histórico, la presidenta Michelle Bachelet dio un golpe de autoridad y le pidió la renuncia a todos sus ministros.
Sorpresivamente y en un formato poco usual en la política chilena, Bachelet realizó su trascendental anuncio en un set de televisión, en medio de una entrevista con el popular animador de programas de entretenimiento Don Francisco.
"Le pedí la renuncia a todos mis ministros. Me tomaré 72 horas para saber quién se queda y quién se va", dijo Bachelet con la voz entrecortada, tras semanas de tensión por los ecos del escándalo por el millonario negocio de especulación inmobiliaria que concretaron su hijo mayor, Sebastián Dávalos, y su nuera, Natalia Compagnon. El escándalo ha significado un duro golpe para Bachelet, cuya popularidad se derrumbó a un mínimo del 31%, el más bajo de sus períodos de gobierno, y una desaprobación que llegó a un récord de un 64%. "Ha sido duro por el caso mismo y porque la gente no me creyó", dijo la mandataria en la entrevista, donde por primera vez enjuició públicamente el accionar de su hijo y lo calificó de "imprudente".