Teniendo en mente la solución de ese problema, Kenton intentó contactarse con distintas marcas de zapatos para poder desarrollar un calzado que crezca junto a su ocupante.
Sin lograr que ninguna gran empresa se interesara en su proyecto, Kenton decidió avanzar sólo y creó la organización sin fines de lucro Because International.
Los zapatos diseñados por Lee crecen hasta cinco tallas y se fabrican en dos tallas: pequeña y grande, para así abarcar todo el espectro de crecimiento de los niños.
Las prendas se ajustan por los lados, la parte trasera y por el frente, y constan de una suela hecha del mismo material que un neumático, que debería durar cinco años.
El costo de los zapatos es de 12 a 30 dólares, el que varía de acuerdo de cuántos se encargan y a dónde se envían.