Adrienne Lewis es como cualquier otra chica de 18 años que vive en Michigan, Estados Unidos, y acaba de empezar la universidad. Pero ahora que encontró el balance perfecto entre su vida académica, sus amigos, familiares y su novio, la adolescente retomó un proyecto trascendental: ser reconocida como la lengua más larga del mundo.
Para recibir el honor de entrar en el Libro Guinness de los Records, Lewis se puso en campaña a través de YouTube y ya difundió su historia por la web, con la esperanza de que el boca a boca la ayude. Por ahora, la estadounidense figura en el compendio de rarezas "Ripley's Believe It or Not", pero va por más con su lengua de 9,9 centímetros, informó el sitioDaily Mail.
Aunque realizar proezas como tocarse la punta del codo o su ojo con la lengua son trucos muy divertidos, Lewis confesó durante una sesión de preguntas y respuestas que tener semejante fisonomía no siempre es cómodo.
"Es una lucha diaria. Me muerdo la lengua todos los días. A veces me la muerdo justo en la mitad y después me la vuelvo a morder en el mismo lugar porque está hinchada y es más fácil que pase", reveló.