Una nueva moda que arrasa entre las mujeres japonesas consiste en atarse los pechos a los brazos con una cinta colocada estratégicamente para que el busto parezca más prominente al levantarlos.
El personaje de animé conocido como "Hestia" luce una cinta anudada bajo los senos, pasando por el contorno de la espalda y atándose alrededor de los brazos. En consecuencia, cada vez que el personaje eleva ambos brazos, el busto se realza.